Puebla cuenta con la primera ceramoteca del país, una biblioteca pública de tepalcates

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Desde hoy, Puebla cuenta con la primera ceramoteca en el país, una “biblioteca de tepalcates” como la denominó su impulsora, la arqueóloga Elisa Pérez Alemán, en la que se resguarda y se abre al público en general el vasto acervo de objetos –completos y pedacerías- de cerámica, hueso, concha, obsidiana y mayólica, entre otros materiales-, procedentes de las etapas históricas más antiguas hasta el presente, y referentes de las diversas regiones y culturas asentadas no sólo en Puebla sino en otras regiones del país como Chihuahua, San Luis Potosí, Veracruz, Oaxaca y Tlaxcala.

Con el nombre Ceramoteca Eduardo Noguera Auza, llamada así en referencia a uno de los arqueólogos pioneros en la zona de Cholula, descubridor de cerámica local y hacedor de una normativa para trabajar con este tipo de patrimonio cultural, el espacio está al interior delCentro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ubicado en la zona de los Fuertes de Loreto y Guadalupe.

Al interior del viejo edificio, a un costado del departamento de Arqueología, cajas de cartón se apilan en los costados del salón. Son decenas de filas, innumerables cajas cafés que en su interior contienen aún más objetos que ya han sido numerados: cientos y cientos de tiestos, de restos materiales de varias culturas, principalmente las prehispánicas, que guardan historias y se abren a la mirada del observador, especialista o no.

“Son materiales culturales hechos de hueso, piedra, concha, obsidiana, recuperados de las excavaciones. Es un muestrario del pasado y de sus sociedades. Son fragmentos que permiten conocer a qué tiempo permanecieron, a qué cultura, si eran de uso doméstico, religioso u ornamental”, explicó Elisa Pérez, quien contó con el apoyo de los arqueólogos Lucero Morales Cano y Eduardo Merlo Juárez, la antropóloga física Bertha Ocaña y el restaurador Pedro Cahuatzin, para concretar este proyecto luego de tres años de organización.

Ahora, dijo la investigadora del INAH Puebla, con la apertura al público en general de este espacio que permanece comúnmente cerrado a la visita, se podrá comprender un poco más la importancia de este tipo de materiales: cuál era su uso, bajo qué técnicas fueron manufacturados, cuál fue su diseño y ornamentación, a qué período histórico refieren, con qué clase social se les identifica.

En ese sentido, Pérez Alemán explicó que en la Ceramoteca Eduardo Noguera Auza se resguardan materiales procedentes de todo el estado de Puebla: de la zona de Cholula, Tehuacán, Amozoc, la Sierra Norte, con dataciones que van desde el periodo preclásico más temprano hasta el posclásico, incluyendo el momento de contacto, avanzando por el tránsito colonial hasta siglos recientes que dan cuenta de la vida moderna y fabril de la ciudad.

 

Fuente:La Jornada de Oriente

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