6 Meses Más de Daño a la Nación Yaqui.

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El pasado 13 de Marzo de 2015, a casi 300 días de que la CONAGUA continúe en desacato del mandato del Juzgado 8vo. de Distrito; ratificado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en que se le ordena cerrar las llaves del acueducto Independencia, integrantes de la Autoridad Tradicional Yaqui, junto al vocero Tomás Rojo volvieron a dirigirse a la Suprema Corte de Justicia.

 

Esta vez mediante una audiencia con el ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, presidente de la Primera Sala de esta instancia, hicieron entrega del peritaje Antropológico realizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) donde se señala el impacto socio cultural que la operación del Acueducto Independencia tiene sobre la Nación Yaqui.

Presentaron un documento que ratifica su palabra, pues desde que la Nación Yaqui se organizó para defender las aguas del Río Yaqui han expresado en su forma sencilla y directa que: sin el Río Yaqui, se les condena a la desaparición; la operación del Acueducto Independencia implica un etnocidio, pues el impacto ecológico es tan grave que obligaría a la dispersión de esta Nación Milenaria, perdiendo así su razón de ser social como etnia.

Son estos los argumentos con los que Mario Luna, Fernando Jiménez y Tomás Rojo se dirigen a la sociedad civil desde hace un poco más de 2 años con el fin de hacer visible la grave problemática generada por la corrupción y avaricia del Gobierno del Estado de Sonora al mando de Guillermo Padrés Elías investigadoporlaSecretaría de Hacienda y Crédito Público.

Mientras el gobernador del Estado de Sonora Guillermo Padrés Elías ha gozado de una presa privada, finalmente dinamitada  y a nivel Federal no se le levantan cargos, Mario Luna (detenido el 17 de Septiembre de 2014) y Fernando Jiménez (detenido el 29 de Septiembre de 2014), voceros de la Nación Yaqui, están por cumplir 6 meses presos en distintos CERESOS del Estado de Sonora.

Estás detenciones obedecen no sólo a la criminalización de la protesta social, si no al desprecio que el Gobernador del Estado de Sonora muestra en contra de la Nación Yaqui, pues a pesar de que el derecho positivo les brindó el uso del agua del Río Yaqui (por decreto Constitucional en el periodo de Lázaro Cárdenas) y que mediante el Artículo 2 Constitucional les brinda la libre autodeterminación; las acusaciones que hoy mantienen presos a Mario Luna y Fernando Jiménez son debido a la visibilización que hacen, como voceros, de la violación del decreto y de la interpretación negativa que la autoridad del Estado hace con alevosía de los usos y costumbres de la Nación Yaqui, acusándolos de crímenes que no se les puede comprobar ya que ni siquiera pueden ubicar físicamente a los presos.

La autoridad Tradicional y los mismos presos; Fernando y Mario manifiestan que la prioridad de la lucha es el bien mayor, el bien de la Nación Yaqui, es decir lograr que se detenga la operación del Acueducto Independencia, pero no debemos olvidar que esta lucha entretejida entre el desprecio por la vida y la lucha por ella, tiene muchas más consecuencias, en este caso; el encarcelamiento político de 2 de los voceros y el exilio de Tomás Rojo.

Sí, estamos a casi 300 días del incumplimiento de CONAGUA con respecto al cierre del acueducto independencia que sique causando un daño irreparable al delicado ecosistema semidesértico del Territorio Yaqui, pero además debemos sumar la prisión política de casi 180 días que Mario Luna y Fernando Jiménez han sufrido, este daño es irreparable y afecta directamente a toda la Nación Yaqui pues busca eliminar la organización en contra del acueducto independencia.

A pesar de todo esto y debido a que los Yaquis se niegan a morir, siguen realizando distintas actividades tanto académicas, como jurídicas y de protesta que enriquecen el proceso organizativo y la solidaridad de distintos sectores de la sociedad civil; siguen luchando para que el derecho positivo deje de contradecirse y, por fin, actúe en el marco de verdadera legalidad y justicia.

 

 

Otras Voces,Otra Historia.

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