Mientras prepara su salida a Washin­gton para el encuentro con su par estadunidense, Donald Trump, sin descartar que por protocolo tenga que realizarse la prueba de Covid-19, el presidente Andrés Manuel López Obrador refutó las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de que en México cerrarán 500 mil empresas en lo que resta del año, a causa de la pandemia.

En conferencia de prensa, consideró que este organismo mostró pesimismo, y aunque eran progresistas, no dejan de tener algo de influencia del Fondo Monetario Internacional, pero nosotros vemos las cosas con optimismo y hay motivos para demostrar que ya tocamos fondo y que inició la recuperación de nuestra economía.

López Obrador también aseveró ayer en conferencia de prensa que no eliminará los organismos autónomos, aun cuando formen parte de un aparato burocrático costosísimo, porque su prioridad en este momento es combatir la corrupción, a pesar de los ataques de quienes vivían al amparo del poder y del presupuesto. Luego confirmó que directivos de Twitter irán a Palacio Nacional a explicar el mecanismo de los bots.

Quiero que ese día nos traigan, en aras de la transparencia, quiénes son sus principales clientes en México y cuánto invierten en Twitter, que incluya a personas físicas y morales; es decir, a ciudadanos, empresarios y a corporaciones, a partidos políticos, para saber quién es quién en la compra de servicios de Twitter. Como en todo, lo más eficaz es seguirle la pista al dinero. ¡A ver quién aporta más!, planteó.

 No me niego a prueba de Covid-19

Acerca de su visita de trabajo a Washington –8 y 9 de julio–, dijo que va con la frente en alto, como representante de un gran pueblo y de un gran país. Mencionó que sigue bajo revisión el formato del encuentro con Trump, con quien, añadió, podemos hablar de todo sin confrontación, porque será un encuentro político, pero el tema principal es el inicio de la nueva etapa del T-MEC, que ayudará a la reactivación de la economía de Norteamérica.

Garantizó: No pactamos en lo oscurito con el gobierno de Estados Unidos ni sus agencias.

En Palacio Nacional dio a conocer que ya compró sus boletos de avión para viajar desde el martes por la tarde, a fin de estar a ­tiempo en el encuentro del miércoles con el estadunidense, sin entrar en detalles de dónde pernoctará, para no hacerle el trabajo a los que van a ir a provocar. Y el que vaya, ya sabemos que es conservador, opositor.

Comentó que como la Casa Blair, la residencia oficial para los invitados del presidente de Estados Unidos, ubicada enfrente del ala oeste de la Casa Blanca, está en reparaciones, el gobierno anfitrión ofreció pagarle el hospedaje en algún hotel, o bien podría pernoctar con amigos. No

descartó, incluso, alojarse en la embajada de México.

Ante la insistencia sobre la prueba de Covid-19, dijo que si el protocolo lo exige, se la hará, no me niego. Y agregó que, personalmente, está entero, al cien.

El titular del Ejecutivo también consideró que es transitorio que Canadá sea el primer socio comercial de Estados Unidos, quitando ese sitio a México, al señalar que por la pandemia cerraron plantas en este último, pero ya viene la recuperación, sostuvo.

También manifestó que en la franja fronteriza entre nuestro país y Estados Unidos van a recuperarse las actividades y la exportación de manera gradual, siguiendo los protocolos de salud, pero recordó la advertencia de que ante cualquier rebrote se tenía que dar marcha atrás y cuidar a la población y a los trabajadores, y eso es lo que se está haciendo. Dijo que serán más estrictas las medidas para cumplir lo pactado con Estados Unidos de sólo permitir el tránsito en actividades esenciales.

En otro tema, reconoció que por la pandemia del Covid-19 la compra del avión presidencial se detuvo, pero hay ofrecimientos.

Dijo además que no cuenta con información precisa sobre la denuncia de que Gustavo de Hoyos, líder de la Coparmex, cobró un millón de pesos como consejero del Infonavit, pero sí había prácticas de abusos, funcionarios públicos, dirigentes sindicales, de las organizaciones empresariales que se servían con la cuchara grande, había mucha corrupción.

FUENTE: LA JORNADA

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