Nigromante Siglo XXI

Nigromante Siglo XXI
REFLEXIÓN ECONÓMICA Y POLÍTICA

No tengo dinero y cuando lo he tenido me deshago de él sin el más mínimo escrúpulo o remordimiento. El dinero para mí es algo sin sentido, es irracional, no lo comprendo, pues me parece ilógico ¿Cómo puede alguien comprender que por 10 o 12 horas de su tiempo se le paguen 62.50, 100, 200 o incluso aunque le paguen 500 pesos? 12 horas que jamás volverán; vida, cambiar vida por unas monedas, billetes o peor aún, algunos dígitos de computadora. 8, 10 o 12 horas entregadas a alguien que sin importar lo que te pague, con tu tiempo, le hiciste ganar mucho más de lo que él te pagó a ti; un obrero en un día produce con su trabajo miles de pesos, en cambio el patrón le da, la gran mayoría de las veces, sesenta y dos pesos con cincuenta centavos, el salario mínimo. Ese obrero entrega 50 horas a la semana, semana en la que le hace ganar a su patrón decenas de miles de pesos, cincuenta horas por las que gana máximo 900 pesos. Fue a trabajar toda la semana para comprar comida y darle de comer a sus hijos; papas, huevos, frijoles, tortillas ¿Cuánto produciría ese obrero si sembrara la tierra, si criara sus gallinas? ¿Cuánto produciría ese patrón si el obrero hiciera conciencia y en lugar de malbaratar 50 horas a la semana las utilizara produciendo para sí mismo? ¿Quién necesita más de quien? Y si la respuesta es que es el patrón el que necesita más del obrero ¿Por qué entonces es este el que se lleva todas las ganancias? ¿Por qué el obrero entrega vida y esfuerzo a cambio de lo apenitas suficiente para ir sobreviviendo?

¡No lo entiendo! simplemente no lo entiendo y es por eso que tal vez esté yo destinado a pasar la vida sin dinero; sin dinero tal vez, pero pobre…… pobre nunca he sido ni seré, porque para mí la riqueza está en el aprendizaje, en el conocimiento, en vivir libre pero con plena conciencia. Así he vivido siempre y lo que he aprendido es que la miseria humana tiene un origen, ese origen reside en el sistema económico tan irracional, ese donde el que más tiene siempre gana todo y le tira a los de abajo nomas lo necesario para que sigan viviendo y así puedan seguirle trabajando y haciéndolo más rico.

En contra del trabajo no estoy, simplemente estoy a favor de que el esfuerzo y el tiempo entregado por un obrero, por un campesino, por cualquier trabajador, sea reconocido en el sistema económico, como capital. Bien lo dijo aquel valioso mexicano Ignacio Ramírez el Nigromante: “Antes el siervo era el árbol que se cultivaba para que produjera abundantes frutos; hoy el trabajador es la caña que se exprime y se abandona. Así es que, el grande, el verdadero problema social, es liberar a los jornaleros de los capitalistas; la resolución es muy sencilla, y se reduce a convertir en capital el trabajo”.

Es un sinsentido poner primero el interés por el capital, que al bienestar humano. El patrón tiene derecho a recuperar sus ganancias ¡Sí! Pero también tiene derecho el trabajador a vivir una vida digna por el tiempo y el esfuerzo que entrega en su labor. No se necesita una guerra, una huelga o un mandato constitucional, sólo se necesita conciencia, tanto en el patrón como en el trabajador. Los hijos de patrón y trabajador, valen lo mismo, son seres humanos y por lo tanto ambos deben de tener las mismas oportunidades. Este es el gran problema de nuestra sociedad; se reduce a una lucha de clases ¿Cómo se soluciona esto? Simple y sencillamente con la correcta utilización de aquello que para eso fue creado: El gobierno.

El gobierno debe empezar a cumplir su función, el gobierno debe ser un sindicato, el sindicato mayor de la república, el cual fue creado para la defensa de los intereses económicos comunes de sus sindicalizados ¿Quiénes son estos sindicalizados? En nuestro caso, todos los mexicanos, incluyendo pobres, clase media y ricos. Por lo tanto, el gobierno debe ser un medio para instruir a los mexicanos, un medio neutral, imparcial, que con programas enseñe al rico a tener conciencia y al pobre lo eduque para que ambos puedan llegar al acuerdo que resulte en la felicidad de vivir una vida digna para todos y cada uno de los habitantes de nuestro país.

México no necesita instituciones, necesita asociaciones; La institución es administrativa, la asociación es social. La eterna falla en nuestros gobiernos está en la confusión entre los principios administrativos y los principios sociales; El desarrollo de la asociación es espontáneo; la forma administrativa es caprichosa. La asociación exige la igualdad; la administración se conserva por la jerarquía (esto lo dijo el Nigromante hace 150 años). Somos una república democrática federal, tenemos una carta magna que se llama constitución, en la cual está claramente estipulado quién es la máxima autoridad, en su artículo 39, la constitución mexicana nos dice que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo ¿Quién o qué es el pueblo? El pueblo somos todos y cada uno de los mexicanos, ricos, clase media y pobres incluidos; Por tal motivo la ciudadanía no necesita autoridades porque en sí es la autoridad, los ciudadanos necesitamos servidores públicos, acuerdos y no leyes; el gobierno debe ser un guía y no un arriero con látigo. Un gobierno institucional en México es un grave error, aquí necesitamos un sindicato asociativo. Asociación y no administración, pues la asociación es bienestar; la administración es obediencia, y si en nuestra nación queremos tener un estado de derecho, debemos empezar por respetar nuestra carta magna. Si alguien en la República Mexicana debe obedecer, es el gobierno y no la ciudadanía ¿Por qué? Porque así lo dice de manera clara y directa nuestra constitución.
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Nigromante Siglo XXI

Es hora de modernizar la vida política de nuestra nación, pero modernizar verdaderamente y no llevar a cabo acciones retrogradas que lo único que tienen de moderno es la palabra puesta ahí por lo traidores a la patria. En un país moderno, los sectores estratégicos son administrados por el pueblo para ser utilizados como palanca de desarrollo, un país moderno impulsa un cambio de pensamiento para crear una cultura de honestidad y conciencia en los ciudadanos, así empieza la modernidad y de ahí, se pueden establecer los mecanismos para poner a los sectores estratégicos a trabajar para el bienestar y el progreso de la nación.

La educación, la salud, la seguridad pública, los energéticos, la agricultura, las vías de comunicación y los medios de comunicación, son todos parte del sector estratégico de México, y el pueblo debe capacitarse, informarse, iniciar una nueva estructura social, en dónde la honestidad, el patriotismo y la libertad con conciencia sean la onda, la moda, lo deseado por todos los jóvenes, para poder retomar cada una de las áreas del sector estratégico y que sean administradas por ciudadanos honorables que pongan las ganancias al servicio de las comunidades y las necesidades de los pueblos. No se trata de estatizar los bienes de la nación, sino de ciudadanizarlos, el estado debe cumplir una función meramente gestora, el gobierno debe pasar de ser la autoridad suprema y el fin de la democracia republicana, a un medio de transporte hacia la transición de una verdadera democracia, gestionando principalmente la educación de los ciudadanos, pero no sólo en cuanto a cuestiones académicas, sino en la capacitación para hacer de cada uno de los mexicanos un conocedor de política y economía, llevar a cabo una campaña nacional de preparación, capacitación e instrucción a los ciudadanos para que estos cuenten con el conocimiento y el valor moral e intelectual que les permita participar de manera protagónica en el rumbo y el destino de la nación ¿Por qué? Porque ese es el máximo mandato de nuestra constitución en su artículo 39 donde dice que: La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para el beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.

El pueblo al constituir un gobierno no instituye un soberano sino un delegado y por lo tanto un gobierno al ser representante debe poder ser destituido del cargo si el pueblo en mayoría considera que no está cumpliendo con la obligación de crear las condiciones para que en cada hogar del país haya felicidad, bienestar y progreso. En la actualidad existe un área del sector estratégico que es la más importante sobre todas las demás debido a la situación de ignorancia, apatía y desinformación que hormiguea en el pueblo de México, que causa que la ciudadanía no esté preparada cultural, moral e intelectualmente para, en conjunto, administrar cooperativamente cada una de las áreas del sector estratégico del país. Los medios de comunicación son hoy en día el máximo poder en nuestra nación, con estos, especialmente la televisión y la internet, se puede destruir o construir una nación, al tener tan alto grado de importancia, es urgente y elemental que los medios de comunicación sean expropiados a la inversión privada, porque no se debe lucrar con la información o la cultura de un pueblo, para ser más especifico expongo a continuación un claro ejemplo:

TELEVISA.- Esta empresa genera por sus servicios miles de millones de pesos, los cuales terminan en las manos de unos cuantos multimillonarios que debido a su poder económico manipulan las leyes infiltrando las instituciones del gobierno, todo para su beneficio propio, pero lo grave de esto es que buscan beneficio pisoteando los derechos y la dignidad de cientos de millones de mexicanos. Si TELEVISA fuera propiedad del pueblo de México, esos millones de pesos que se generan en ganancias podrían ser invertidos en educación, salud, creación de empleos productivos, infraestructura, etcétera. Además de esto, el gobierno cumpliría su función de gestor de la educación y de la cultura en pro del pensamiento crítico, la honestidad y el amor a la patria, utilizando el enorme poder que otorga este medio. No es cuestión de puntos de vista, es un hecho innegable, hoy en día TELEVISA es utilizada en detrimento y aniquilación del intelecto del pueblo mexicano, encausando a los pueblos hacia una cultura falsa y degenerativa, que sólo les conviene a las familias más poderosas de México, las cuales son una pequeñísima minoría.

Es por esta razón que el pueblo unido y organizado de México, debe tener como principal meta, recuperar y administrar en base a la razón y la ciencia, la justicia y la honestidad, los medios de comunicación del país, porque desde hace varias décadas estos han sido utilizados como cobardes y mortales armas para abusar y robar al pueblo de México. Utilizando nuestra carta magna debemos impulsar una verdadera reforma que nacionalice todos los medios de comunicación y en cada región, los hombres y mujeres que siempre han luchado por la liberación de nuestros pueblos deben ser asignados para administrar esta área del sector estratégico, es por ahí por donde debemos iniciar el trabajo que a ésta generación de mexicanos nos tocó llevar a cabo: el rescate y la reconstrucción de nuestra patria, para que en la historia quede plasmado que en estos tiempos fue cuando inicio el proceso de un renacimiento mexicano, ya lo dijo en la tribuna del congreso el valiosísimo Ignacio Ramírez: “NADA ES EXCESIVO CUANDO SE TRATA DE SERVIR BIEN A LA PATRIA”.
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¿De la ley general de aguas, sigue la ley general del aire en la cual nos dirán cuantas veces por minuto podemos respirar?

“Mientras más leyes tiene un país, más corrupto es”.-Tácito Si el estado mexicano y todos sus miembros se inclinan tanto en hacer leyes para que nuestro país funcione mejor, no necesitan más que hacer una sola ley: la Ley General de Educación, Información y Capacitación en el Sistema Político, Económico y Social, y en Instrucción Republicana a los Ciudadanos Mexicanos. En la cual creen una campaña de despertar social, para que los ciudadanos comprendan el sistema y tengan la capacidad intelectual de participar y sobre todo de decidir en sus comunidades sobre qué hacer y cómo hacerlo, con el objetivo de que todos los habitantes vivan en bienestar permanente y progreso constante.

La razón de ser de un gobierno es la de utilizar sus capacidad de gestión para formar ciudadanos informados, críticos, conscientes de su entorno y de la situación, local, nacional e internacional; la capacidad administrativa del gobierno debe utilizarse para proveer a los ciudadanos de las herramientas necesarias para que sean estos en sus respectivas regiones los que tomen acuerdos y lleven a cabo acciones que solucionen sus particulares problemas. Un gobierno con estas características, es un verdadero gobierno de avanzada, es esto lo que crea un sistema moderno, palabra que tanto les gusta utilizar a los retrogradas que para gobernar quieren crear leyes hasta para reglamentar la manera en que debe beber agua la ciudadanía.

La actual clase política de México, ha convertido nuestra realidad en una película de ficción, una clase de fusión entre comedia irónica, drama y suspenso de quinta. Ni los más brillantes directores podrían imaginarse una historia donde se pierde una niña, la buscan por nueve días y al fin la encuentran entre el colchón y el mueble de su cama; o el infame caso de la incineración de 43 cuerpos con llantas, plásticos, leña y diesel al aire libre; ambos argumentos de la PGR para explicar el resultado de sus investigaciones en esos dos crímenes.

Es esta misma gente, este mismo grupo de políticos los que ahora vienen a decirnos que en pro de la democracia y el estado de derecho hoy han creado una brillante ley reglamentaria que garantizará el derecho al agua para los mexicanos, los mismos que aprobaron una reforma energética que permite a empresas extranjeras el uso de la fractura hidráulica para extraer gas Shale, procedimiento que ha sido prohibido en muchos países porque acaba y contamina los mantos acuíferos de la región donde se lleva a cabo; los que aprobaron una reforma laboral con el argumento de que así se crearían empleos y el resultado fue que se perdieron cientos de miles de empleos como consecuencia; esos que hoy nos dicen que tendrá que haber recortes en el presupuesto con el cual se eliminarán más de 200 mil empleos, todo porque el precio del petróleo bajó considerablemente, y para comprobar que también apoyan a la economía en estos difíciles tiempos, se bajan 100 pesos de su salario de más de 180 mil pesos al mes. Y las preguntas en la mente de todos los que amamos este país, de las personas conscientes y preocupadas por la imagen de miseria y destrucción que refleja cada acción que llevan a cabo los cobardes traidores que injustamente gobiernan nuestra nación, es:

¿Estarán conscientes esas lacras del peligro que corren? ¿Saben que están arrinconando al pueblo a tal grado que éste va a responder de una manera que no les será agradable a ellos? ¿Lo saben y deciden jugarse el todo por el todo, o simplemente lo ignoran y están tan alejados de la realidad, tan sumidos en sus mundos de privilegios que no son capaces de darse cuenta de la bomba que están activando? “Que los cielos y la tierra retumben para maldecir a esos traidores que entregaron a su país y a su gente a una nación extranjera; que sus almas no encuentren reposo hasta el fin de los tiempos porque lo más sagrado que tiene un hombre es su honor y su patria”.-Ignacio Ramírez el Nigromante

Cada uno de los ciudadanos mexicanos tenemos un deber para con nuestra patria, porque la patria esta en nuestros hijos, en nuestros padres, en nuestros hermanos “Nada es excesivo cuando se trata de servir bien a la patria” Dijo en los debates del congreso constituyente de 1856 y 1857 el valiosísimo Ignacio Ramírez. Nuestra patria ha sido invadida y nos llama para que la defendamos de traidores y extranjeros; esas personas que hoy gobiernan no son mexicanos, porque un mexicano es valiente, ellos son cobardes; un mexicano ama a su tierra y la defiende de intereses extranjeros, ellos han entregado y siguen entregando nuestros recursos y a nuestras generaciones futuras a las manos de psicópatas genocidas de nacionalidad extranjera; un mexicano da la vida por su familia, ellos son capaces de vender a su madre y a sus hijos, por tal de obtener ganancias monetarias. ¡Que nos extrañe, pues, que la próxima ley que quieran aprobar sea una que reglamente cuantas veces tiene derecho a respirar por minuto un ciudadano y que establezca las multas correspondientes a todos aquellos que se pasen de ese límite!

Lo que está pasando en estos momentos en México ha pasado ya en varios países de Latinoamérica, por lo tanto no hay pretexto, no podemos decir que no sabíamos lo que venía, nuestro país se desmorona y debemos rescatarlo, para hacerlo la unión y la organización son elementales y el artículo 39 constitucional es nuestro respaldo, nuestra arma es el inmenso poder que tenemos al ser la gran mayoría y nuestro motor debe ser el amor que sentimos por nuestros hijos y nuestros padres, porque nosotros tal vez nos quedemos en el camino, pero ellos merecen lo mejor del mundo y somos nosotros los que debemos de dárselo.
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El nigromante como guía moral y política para un renacimiento mexicano

Ignacio Ramírez el Nigromante (1818-1879)

 

Por encima de todos los héroes que nuestra nación mexicana ha tenido como hijos, está por merito propio y por justicia, Ignacio Ramírez El Nigromante. Los mexicanos debemos considerarnos hijos del Nigromante Porque no hubo antes que él y aún hoy en día no hay hombre más valioso, más inteligente, más honesto, más congruente y sobre todo con una capacidad de visión como el Nigromante.

 

  • “No olviden nuestros hijos que la organización municipal es el porvenir del universo, que si la sabiduría del pueblo da ley, la conciencia del pueblo puede aplicarla, y por lo mismo es un absurdo la existencia de un congreso donde no hay jurados; que armarse es más necesario a los ciudadanos que vestirse; que jamás debe enmudecer la voz del pueblo y que si existe un altar y un trono, el trono y el altar deben ser ocupados por el pueblo”.

 

Escribía esto hace más de 150 años Ignacio Ramírez y hoy sigue siendo vigente, su capacidad de visión a futuro era tal, que también hace más de 150 años escribió: “Primero el pueblo de México libre y soberano, unido y organizado, y luego que venga la constitución progresista que lo sirva”.

Hombre humilde y recto, por sus manos pasaron millones de pesos cuando fue ministro de justicia y fomento en el gobierno de Benito Juárez y jamás tomó un solo centavo para él, como prueba está la pobreza en la que murió a pesar de que al morir era magistrado de la suprema corte de justicia; excelente escritor que ponía a temblar al estado cuando escribía en los diferentes periódicos en los que criticaba con argumentos y sentido común los abusos de todos aquellos que por alguna u otra razón cometían los gobernantes o funcionarios políticos; inteligencia pura, fue de carrera abogado pero también era científico, se devoró cientos, si no es que miles, de libros desde su adolescencia y llegó a ser el más sabio e inteligente de los liberales, fue uno de los más importantes aportadores de las leyes de reforma, de hecho fue él el que creó el concepto de educación laica y gratuita en 1847 en el Instituto Científico y Literario de Toluca, cuando era secretario de gobierno del estado de México; redactó la versión final de las leyes de reforma en 1861 después de haberle hecho importantes cambios, versión que Benito Juárez y Melchor Ocampo publicaron en el diario oficial.

“Entre las iniciativas ante el Congreso Constituyente de 1857, Ignacio Ramírez propuso que el Congreso podría destituir al presidente por simple mayoría por: a) traición a la patria o por comprometer el patrimonio y los recursos nacionales en favor de estados o empresas extranjeras o nacionales; b)incapacidad mental o administrativa, c) mentir al pueblo de México, d)permitir que se viole la filosofía pacifista del gobierno mexicano, e)disponer del Ejército o de las fuerzas del orden público en contra del pueblo de México, sus bienes o instituciones, y f) no acatar las resoluciones y leyes emanadas del Congreso. “¡Viva El Nigromante!” (11 de septiembre 2009). La Jornada, Gabriela Rodríguez.

Hoy esas propuestas, de haber sido aprobadas, nos hubieran salvado de la traición vil que los gobiernos del PAN y del PRI han cometido al entregar los recursos y el territorio nacional para que sea otra vez una colonia del imperio elitista internacional y han establecido las condiciones para que nuestros descendientes sean esclavos de las millonarias corporaciones extranjeras.

Además consideraba que la pobreza personal y nacional sería eliminada por la educación y la conciencia crítica del pueblo al evitar que la sumisión que generaba la ignorancia fuera lucro de vivales que explotan la necesidad y las carencias, generando desolación y miseria. Para suprimir la interdicción de millones de personas que viven precariamente en este país, la educación laica y gratuita es la solución más racional, con mayor futuro y permanencia, mucho más fructífera que una revolución social, que sólo genera muerte y destrucción, o que las soluciones efímeras de corto plazo. ibid.

 

  • “la confusión entre los principios administrativos y los sociales, es la raíz de todas nuestras fallas como nación. El desarrollo de la asociación es espontáneo; la forma administrativa es caprichosa. La asociación exige la igualdad; la administración se conserva por la jerarquía. La sociabilidad significa nacimiento y cambios de forma, y muerte y reproducción; todo sistema gubernativo tiende a perpetuarse, aun contra la voluntad, aun con el sacrificio de los mismos interesados. Asociación es bienestar; administración es obediencia. Estas verdades se comprueban fácilmente con los hechos que conserva la historia, y con los que hormiguean a nuestra vista.

 

En el pensamiento del Nigromante, los políticos o representantes de los intereses y derechos humanos que establecen una actitud administrativa por encima de una asociación social en sus agendas o proyectos de trabajo, por temor a esos derechos y especulando con esos intereses, descubren una tendencia inevitable y marcada hacia la corrupción y la indiferencia alimentando así con fantasmas de pan, de habitación y de abrigo a las clases bajas, condenadas pérfida e irrevocablemente a la miseria. Todas las teorías, todas las instituciones, todas las leyes del sistema administrativo no tienen sino un objeto visible; alucinar a los pobres e ignorantes con poesía, consolarlos con la conformidad, contenerlos y escarmentarlos con seguras e inhumanas penas.

El gobierno debe ser como un sindicato para todos los ciudadanos de una nación, un sindicato que proteja los intereses económicos de sus miembros para garantizar un bienestar permanente de estos; que impulse y dé acceso total a una educación científica que sostenga y empuje hacia el progreso constante de la sociedad. El gobierno debe ser más un asociación civil, que una autoridad impartidora de órdenes y creadora de leyes; la política debe ser cuestión social y no cuestión financiera.

Es necesario cortar de tajo la estructura política, social y económica de México, reemplazarla con propuestas y acciones tal y como lo veía Ignacio Ramírez el Nigromante: “Lo más sagrado que tiene un hombre es su honor y su patria”, decía aquel abogado, político, escritor, periodista de oposición, gran pensador social, científico y hasta artista. Nuestra patria requiere que la rescatemos, debemos utilizar otra corriente de pensamiento diferente a la que se utiliza hoy en día ¿Qué mejor manera de hacerlo que reviviendo las ideas y pensamientos del más valioso mexicano de todos los tiempos?

Que surja, pues, de esta generación nuestra, un movimiento de hombres y mujeres libres y conscientes, iniciemos un nuevo camino, un camino que nos lleve hacia el renacimiento mexicano y una vez volviendo a nacer consideremos seriamente dar el nombre a nuestra patria de: REPÚBLICA MEXICANA DEL NIGROMANTE.

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