Además, los investigadores sugieren que el nuevo coronavirus podría transmitirse también durante las relaciones sexuales. Otra investigación en octubre ya había revelado que el COVID-19 afectaba a los espermatozoides.

Un estudio de la escuela de medicina de la Universidad de Miami descubrió que el COVID-19 puede ocasionar daños en los tejidos de los testículos y, por consiguiente, afectar la fertilidad masculina. Además, la investigación sugiere que el virus podría ser transmitido vía sexual.

El análisis realizado por la escuela de medicina Miller, de la Universidad de Miami, reveló que el COVID-19 puede invadir el tejido de los testículos en algunos hombres infectados con el virus, sean o no sintomáticos.

“Estos hallazgos podrían ser el primer paso para descubrir el impacto potencial deL COVID-19 en la fertilidad masculina y si el virus se puede transmitir sexualmente”, dijo el autor principal del estudio, Ranjith Ramasamy, profesor y director de urología reproductiva de la escuela.

El equipo de investigadores realizó seis biopsias a hombres que han muerto a causa del COVID-19 e incluso a un paciente recuperado de la enfermedad producida por el nuevo coronavirus y que era asintomático, “pero aún así mostró la presencia del virus dentro de los testículos”, especificó el autor.

Agregó que el caso anterior era un hallazgo “novedoso, notable y ciertamente digno de una mayor exploración”, mientras que en otras tres muestras se descubrió una “función deficiente de los espermatozoides”.

“Es un virus que se une a un receptor presente en casi todos los órganos del cuerpo. De hecho, los tres órganos más importantes en los que los receptores se encuentran en la mayor densidad son los pulmones, los riñones y los testículos”, ahondó el investigador.

Ramasamy dijo que son necesarios más estudios para evaluar exactamente “cómo responde el tejido testicular al virus y lo que eso podría significar para la fertilidad masculina y la transmisión sexual”.

En octubre pasado, otra investigación hecha en Israel afirmó que el virus puede reducir hasta en un 50% la cantidad y la motilidad (facultad de moverse que tiene la materia viva como respuesta a ciertos estímulos) de los espermatozoides, más precisamente sobre todo en quienes se vieron afectados moderada o gravemente por el COVID-19. Los investigadore desconocen si estos efectos son transitorios o crónicos.

FUENTE: DW

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