Destrucción de la juventud y generaciones futuras Tribunal Permanente de los Pueblos Capítulo México (Valoración y análisis de los casos y problemática presentados en la audiencia por Carlos Berinstain)

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Tras escuchar estos dos días los testimonios de 70 historias y casos graves de
violaciones a derechos humanos que afectan a la juventud y las nuevas generaciones en
México. El Tribunal quiere manifestar lo siguiente:
1. El nivel de horror e impacto escuchado en esta audiencia produce conmoción que
no nos deja pegados al horror sino que nos pone más cerca de las víctimas. El TPP
quiere ofrecer el reconocimiento hacia las víctimas y sobrevivientes y a quienes
han planteado el análisis de las situaciones vividas por los jóvenes hoy en día y
comprometen el futuro y en forma grave su futuro y el de la sociedad
2. El enfoque en la juventud y en las nuevas generaciones hacer ver que en la
sociedad mexicana no puede verse solo desde el ahora mientras los estados y
agencias internacionales compran y venden los recursos del futuro en la bolsa
poniendo precios e hipotecas para las próximas décadas al maíz o al arroz.
También el futuro se vende cuando se toman decisiones limitando o
mercantilizando los derechos a la salud o la educación, cuando se privan los
servicios, cuando se hacen más precarias las condiciones de vida y de trabajo. Las
condiciones de exclusión y precariedad afectan especialmente a las posibilidades
de futuro en un presente que ahoga sus vidas y esperanzas, también aumenta las
condiciones estresantes de vida en los procesos de socialización, la educación o la
cultura. Una educación que se mercantiliza se centra en las habilidades
instrumentales para sistema dejando la perspectiva humana, individual y colectiva,
fuera del curriculum y por lo tanto la formación de valores y las practicas sociales
de cooperación.
3. Estas condiciones de exclusión han llevado a un fenómeno de migración colectiva
que afecta especialmente a los jóvenes que son los que tienen mas posibilidades
de inserción en los mercados laborales del Norte y a la vez expropia a México de
una humanidad convertida en capital de inversión para las economías
desarrolladas, mientras los jóvenes son agredidos y convertidos en mercancía a la
cual se le desprecian sus derechos pasan a manos de redes de un trafico de
personas a gran escala que no puede darse sin la colaboración de agentes del
Estado y autoridades de diferentes territorios. Numerosos testimonios escuchados
por este tribunal muestran la colaboración, la permisividad, la acción directa de
muchos agentes e instancias estatales en dicho fenómeno
4. La practica de la violencia contra la población civil en México pone un desafío para
poder entender su dinámica a la vez que se reduce a una lógica tan conocida a
diferentes países que han vivido conflicto armados o guerras. La lógica de control
de la población y del territorio. Las historias escuchadas en este Tribunal muestran
lógicas distintas de dicho control que ha convertido México en un gran terreno de
frontera con Estados Unidos que es a la vez la frontera Norte-Sur, es en esa
frontera que empieza en Chiapas y termina en Baja California que el territorio se ha
convertido en corredores controlados o estados fallidos en los que la implicación
del Estado es evidente. El nivel de horror y sofisticación de la violencia vivida en
México no puede darse sin una colaboración de distintas instancias o niveles del
Estado. El Estado tiene que mirarse en el espejo de esa violencia para poder
transformarse sino quiere seguir el camino de la degradación y la masividad del
desprecio por la vida del que la población joven es una parte fundamental. Mientras
a los lados de la frontera el desarrollo de la industria de “quita y pon“ supuso una
estrategia para maximizar el beneficio precarizando a mansalva las condiciones de
vida de las trabajadoras, las mercancías y la gentes se fueron convirtiendo en parte
de lo mismo. Por otra parte la frontera también hace que los indicadores se
conviertan en invisibles sino se miran en la relación del control del territorio, a una
línea de distancia durante años Ciudad Juárez ha sido la ciudad más violenta del
planeta mientras El Paso era la ciudad más segura de Estados Unidos y esos
niveles de violencia afectaban especialmente a la población joven y a las mujeres
que han vivido la tragedia de dar a conocer la practica del feminicidio y la
emblemática historia de lucha por la vida al visibilizar esos hechos por parte de las
víctimas de Chihuahua y Juárez, las organizaciones de mujeres y los grupos de
derechos humanos.
5. Los Estados y gobiernos se basan en una política y economía de control del
tiempo. El tiempo de las comunidades e individuos es considerado como una parte
de la mercancía, así el control del tiempo del hoy se convierte en una dictadura en
la toma de decisiones sobre la política y la economía que expropia la capacidad de
decisión de la gente y especialmente a la población más joven y sus sueños. Lo
que este Tribunal a escuchado en esta audiencia muestra que se necesita un
análisis de los impactos de las nuevas generaciones cuando se discuten las
políticas del Estado frente a esto lo que hemos encontrado de forma generalizada
en los testimonios y casos presentados es la ausencia de mecanismos de consulta
y participación en las decisiones políticas que comprometen el futuro son tomadas
por autoridades elegidas pero muchas veces corruptas o que obedecen a criterios
e intereses de su propio beneficio o son parte de las políticas de empresas
trasnacionales que buscan maximizar sus beneficios a costa de las nuevas
generaciones.
6. En la última década México ha vivido una aceleración del impacto de la violencia
concentrado especialmente en la población joven y que hipoteca el futuro de la
sociedad. Mientras los gobiernos se terminan cada 6 años los impactos de la
violencia son acumulativos en el tiempo. Las decenas de miles de desaparecidos
no son hechos del pasado son violaciones que siguen cometiéndose en el presente
en una concepción del derecho de los derechos humanos, que se centra no solo en
la responsabilidad de los perpetradores o la necesaria investigación y justicia por
parte del Estado que no se cancela con el tiempo sino también un reconocimiento
del maltrato psicológico y tortura que la desaparición supone para los familiares. En
México muchos de estos dolores son aun frescos y se han convertido ya en parte
del paisaje crónico de las víctimas que han venido a hablar de su dolor
permanente, el plazo que esperan aun al desaparecido, el dolor que no puede
dejar de serlo y a la vez de la rabia de los familiares que no pueden con la cerrazón
y la crueldad de los perpetradores y con ausencia en las respuestas del Estado. De
forma sistemática hemos escuchado, de las víctimas, historias de desprecio que
tienen un hilo común en la respuesta de numerosos funcionarios y agentes del
Estado que muchas veces minimizan el problema, aconsejan a los familiares no
seguir adelante o dejar las cosas como están, cuando no se escudan giratorias le
dan vueltas a las cosas sin ningún avance o en algunos casos lanzan mensajes
que son parte de la amenaza. Mientras crece la indignación y la desconfianza. Un
Estado en el que la desconfianza es un abismo entre la población y el mismo
Estado pierde su legitimidad y socava su compromiso fundacional de responde las
necesidades de la gente y de ser el garante de sus derechos
7. La discusión de la violencia en México se centra en los últimos años en las
pequeñas variaciones de estadísticas del sufrimiento, en una epidemiología del
dolor que habla de 50 mil víctimas y 20 mil desaparecidos como si el numero se tratara y que deja fuera de las historias las identidades de las víctimas, la
profundidad del sufrimiento y las implicaciones de una gran parte de la sociedad,
mientras en épocas pasadas el ACNUR registro en México, de forma oficial, 5o mil
refugiados guatemaltecos en el sur del país, las estadísticas hablan de más de un
millón de desplazados internos en México que nunca han sido registrados. La
dimensión de la fractura de la violencia es frecuentemente definida como una crisis
humanitaria como para dar una dimensión de la profundidad, pero incluye una
crisis global de la situación de los derechos humanos puesto que no se trata de
desastres naturales sino de fenómenos intencionales de violencia. Frente a ello
México ha vivido estas atrocidades como un problema de otros definido a ciertas
regiones marginadas históricamente o la responsabilidad de ciertas elites
regionales fuera de control. Aunque las historias contadas por las víctimas
muestran lo que la gente sí sabe, el Estado no puede decir que no tiene
conocimiento de lo que pasa, en los últimos años la población mexicana se ha
despertado con nuevos grupos ilegales que controlan Estados enteros, nuevas
autoridades coludidas con dichos grupos o parte de ellas que son detenidas y una
vuelta más a la tuerca de volver a empezar con la militarización y las políticas de
control de un territorio que termina siempre estar estando en manos de otros.
8. Mientras todo esto ha ido pasando en México la violencia y las violaciones a los
derechos humanos no se han llamado por su nombre, la discreción se convierte en
coloquial y minimizan el problema: el secuestro se llama levantón; la desaparición
de convierte en extravío; el asesinato es parte de la crónica roja y de una
criminalidad que siempre aparece en manos de redes desconocidas y campos que
campan en sus dominios con todo una parafernalia del horror. El Estado tiene que
de llamar las cosas por su nombre no minimizar la gravedad de los hechos y poner
en marcha mecanismos de investigación y reconocimiento de la problemática que
vive el país eficaces. Sin un lenguaje que les reconozca la experiencia de las
víctimas queda en la cuneta de la historia y deja de ser parte de una conciencia
colectiva que movilice hacia la acción, los casos que hemos escuchado en este
tribunal son una llamada a la conciencia de la humanidad pero solo en algunos
casos han generado una movilización social en sectores sociales que muchas
veces han visto estos problemas como cosas ajenas. El Tribunal es testigo y
condena como el miedo se ha convertido en parte de una estrategia de control de
la población, la lógica del control del territorio para el tráfico o la explotación de los
recurso naturales lleva también un control de la población, el miedo es el
instrumento fundamental de dicha estrategia y se ha difundido en amplias capas, lo
vivido en otros países de América latina, el “algo habrán hecho“, el “no te metas“ o
el silencio se ha ido extendiendo en muy diferentes lugares del país como parte de
los mecanismos que condicionan el compartimiento.
9. El tribunal hace un llamado a la sociedad para hacer frente a esta sociedad que es
de emergencia a la vez tiene impactos crónicos graves. Las secuelas de la
violencia se extienden directamente a capas de la sociedad especialmente a los
diferentes sectores de la población joven que son las víctimas más directas, pero
son además sus familiares lo que sufren los impactos del trauma y duelo, de la
incertidumbre sobre el destino o de la ausencia de una política de atención y
reparación, nada de esto se ha puesto en marcha aun en el país más allá de
algunas iniciativas legales o ciertas medidas parciales. Por otra parte las políticas
institucionales de destrucción del futuro no podrán traducirse en practicas
sistemáticas y en una impunidad social, política o jurídica sin la convivencia
implícita o explicita de gremios profesionales que tienen la responsabilidad de
analizar y trabajar con lo gastos y experiencias como los que se han presentado en
esta audiencia de forma que se puedan visibilizar los mecanismos y las causas que están tras de los procesos de largo plazo que sustentan así como las violaciones
que se han presentado. Las áreas de medio ambiente, salud, epidemiología ya las
trasnversalidades que determinan entre el derecho, la economía y los derechos
humanos, individuales y colectivos, no incluyen las vidas o historias de las
personas como variables de referencia sino como factores de corrección o
confusión en los cálculos de profesionales, vistos en muchos casos como ausentes
o partes contrarias a los grupos o pueblos mas en riesgo. Este Tribunal hace un
llamado a dichos sectores sociales ha involucrarse con esta problemática y hacerla
suya, a escuchar a la víctimas y a comprometerse con un derecho, una medicina,
una psicología, una investigación que se tome enserio la formación de
profesionales con una perspectiva ética y habilidades en el trabajo en contextos de
violencia y atención a víctimas y sobrevivientes
10.La historia de la última década a supuesto un proceso progresivo de saturación del
horror, las masacres y los hechos de violencia masivos aunque silenciados como
casos aislados cancelan lo vivido con un nuevo horror siempre en de actualidad,
entre las fosas comunes las explicaciones sobre lo ocurrido, los nombres de las
víctimas se van quedando en el olvido, se necesita una comisión de la verdad en
México que se convierta en un mecanismo para hacer frente a esta suma de casos
y verdades que van quedándose en los archivos de la Procuraduría o los tribunales
o los relatos de los medios de comunicación, una verdad que habrá el espacio para
las víctimas a la vez que ponga el foco en los mecanismos que están haciendo
posible el horror a gran escala en México y suponga un mecanismos fundacional
en la política del país. La necesaria reforma del sistema político en México no pasa
por un ciclo siempre creciente de relevo de autoridades o cargos sino de
transformaciones profundas que aborden las dinámicas de la desigualdad, el papel
del Estado y su control de las redes de criminalidad enclavadas tantas veces en o
entre las autoridades
11. El terror tiene una dimensión ejemplificante similar a lo vivido en las guerras
contrainsurgentes en Centroamérica, las masacres y la tortura tienen una
dimensión pública. Los relatos sobre el ocultamiento de los desaparecidos han
hecho en México que la niebla del silencio se teje sobre los desaparecidos se
convierta en los relatos de los perpetradores que cierran cualquier horizonte de
búsqueda, mientras el Estado no tome el esclarecimiento de la verdad como una
obligación jurídica y moral que de respuesta a los familiares desde la honestidad y
en compromiso de las investigaciones las versiones siguen acumulándose sobre
casos y nuevos casos generando mas descrédito cuando más se trata de decirles
a los familiares: “la búsqueda no es posible“.
12.La búsqueda de la justicia es una manda universal de la víctimas y sobrevivientes
de México y de la sociedad, la inmensa mayoría de los casos escuchados en esta
audiencia no han tenido resultados en una investigación efectiva y se encuentran
en la impunidad las autoridades mexicanas tienen un triste record de ausencia
como en la investigación que empieza muchas veces desde la escena de los
hechos y sigue en un camino muy parecido que los familiares nos han descrito.
Para este Tribunal la impunidad no es solamente la ausencia de castigo sino un
mecanismo que trata de evitar reconocer y asumir las responsabilidades. El caso
de México se trata de diluirlas entre la instancia municipal, estatal o federal y en
donde los mecanismos de rendición de cuentas como las comisiones de derechos
humanos oficiales resultan desgraciadamente inefectivos. La impunidad esta tejida
también de caminos que van hacia ninguna parte como hemos escuchado en los
casos presentados a la vez que es un mecanismo educativo y desfibrilador que
impone un sentido de impotencia a la sociedad. Las víctimas y sobrevivientes de
los diferentes casos presentados en esta audiencia más allá de todo el proceso del Tribunal Permanente de los Pueblos en México, así como sus organizaciones de
referencia son la energía fundamental para esta lucha contra la impunidad y
necesitan apoyo y reconocimiento. Este dictamen debe ser una forma de respaldar
sus demandas desde esta conciencia que representa el sentir de los pueblos
13.Las diferentes acusaciones presentadas han pedido que el tribunal permanente de
los pueblos manifieste sobre conceptos que tratan de acercarse y definir el tamaño
del impacto sufrido o la intencionalidad de las estrategias que lo promueven, los
conceptos sobre el ataque a la juventud que globalmente muestran los casos y los
datos aportados en los dictámenes preliminares tales como juvenicidio o futuricidio
son a juicio de este tribunal una manera de llamar la atención sobre la dimensión
del horror que se concentra en los jóvenes globalmente y en el futuro más que
categorías que de otro estatus a dichas violaciones sufridas que tienen entidad en
sí mismas su carácter generalizado y no ocasional, muchos diferentes sectores
sociales unitarios o étnicos entre los jóvenes ha quedado demostrado en esta
audiencia.
Juicio y recomendaciones, por Gianni Tognoni
Coherentemente con los objetivos declarados y asignados a esta audiencia transtemática
y a la interpretación que asumimos para el pueblo juventud como un indicador
sobresaliente de una sociedad más que como un sector separado de la misma, el jurado
no encuentra razones especificas para formular un nuevo listado de personas,
instituciones y actores responsables de los crímenes de los cuales hemos escuchado
testimonios.
Estos han sido ya mencionados en cada uno de los ejes temáticos, lo mismo sucede con
la denuncia de las leyes, normas y calificaciones jurídicas.
Los hechos documentados en esta audiencia tienen ciertamente una gravedad concreta y
simbólica particulares dado que afecta más explícitamente a un sector social y la vez que
un imaginario y realidad del futuro del pueblo de México.
La especificidad de un juicio del Tribunal Permanente de los Pueblos sobre la destrucción
de la juventud y las generaciones futuras supone un reconocimiento y confianza en las
generaciones jóvenes que ha presentado con tanta riqueza el dolor, la resistencia, la
lucidez desde su ser con sus compromisos y su actuar conjuntamente con todas y todos
los protagonistas de las audiencias temáticas. Este es un juicio vivo y visible que no se
cansa de buscar, de afirmar y de promover la justicia contra la impunidad de los
violadores del futuro.
Con el juicio pronunciado en esta audiencia, en nombre y a la vez como hilo conductor de
todas y todos los protagonistas de las audiencias temáticas, se termina una etapa del
camino. Como señalan los mayas: “los caminos son de ida y vuelta“. El significado y su
contenido está representado en las palabras de clausura que en la Audiencia de Ciudad
Juárez en octubre de 2011 que comenzó este camino.
El Tribunal Permanente de los Pueblos subraya la significación de los testimonios
expuestos en cada jornada. Cada uno implicó ponerle cuerpo y humanidad, rostro
individual y colectivo a quienes exigen y quieren vivir con y en dignidad frente a tantas
acciones y omisiones de crímenes de lesa sociedad y de lesa humanidad, tantos que
ofenden a un sentido de humanidad compartida. No se trata de acciones aisladas sin
motivo sino hechos intencionales y una política de Estado. El testimonio tiene un poder multiplicador y una entidad personal y colectiva un “yo“, “nosotros, “nosotras“ “somos“ y
exigimos justicia, somos esa memoria del dolor que reivindica la dignidad de las personas
y somos la memoria de las solidaridades que en ella trenzan su camino, una memoria
como en el caso de esta última audiencia habla de la memoria del futuro.

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