EJECUCIONES, DESAPARICIONES Y UN GOBIERNO DE OTRO PARTIDO, SALDO DE EPN EN MICHOACÁN

Morelia, Michoacán.-Los cuatro años del gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto han dejado para Michoacán un saldo adverso, con un panorama en el que las ejecuciones y desapariciones son la constante en el actuar no sólo de grupos delincuenciales sino de las propias autoridades, con una acción gubernamental errónea que puso al estado en el colapso político y propició síntomas de guerra civil que mantiene sus secuelas hasta hoy día.

La acción gubernamental en Michoacán logró que el sólo una sexta parte de la población considerara a principios de año que vivía en un estado seguro, lo que colocó al estado en el cuarto lugar nacional en percepción de inseguridad según los datos del propio gobierno federal.

Han sido constantes las alertas emitidas por países como Canadá y Estados Unidos para no viajar a Michoacán y diferentes puntos de México, debido a la escalada de violencia.

Diversos son los pasajes oscuros del actuar del gobierno federal en Michoacán, entre los que destacan el ataque del Ejército a comuneros de Ostula que propició la muerte del menor Edilberto Reyes de 12 años en julio de 2015, las ejecuciones extrajudiciales ocurridas en Apatzingán el Día de Reyes del año pasado, y la masacre en el Rancho del Sol en Tanhuato.

Otro pasaje oscuro y largo del gobierno federal en Michoacán, fue la estadía de Alfredo Castillo Cervantes “El Virrey” como Comisionado para la Seguridad y Desarrollo del Estado que no sólo violentó la soberanía del estado, sino que colapso política y socialmente a la entidad.

Desde un inicio la relación del gobierno federal con Michoacán se observó forzada, obligada por los temas de inseguridad, sin que los asuntos de inversión y desarrollo para la entidad llenaran jamás las expectativas públicas.

En 2013 frente a la situación de crisis que vivía la entidad, los llamados para que Peña Nieto hiciera acto de presencia no encontraban eco, y fue hasta primero de octubre ese año, cuando rápidamente el mandatario visitó por primera vez en su mandato la entidad, esto tras las afectaciones ocasionadas por las tormentas Ingrid y Manuel. El presidente reconocería un adeudo con los michoacanos al no haberles visitado antes, pero comprometió que el 2014 realizará giras de trabajo una vez al mes, lo que nunca cumplió.

Michoacán fue el primer estado del país donde arrancaron las mesas de coordinación que al inicio de su administración instruyó el presidente Enrique Peña Nieto para hacer un frente común entre los gobiernos federal y estatales en el contexto de su “nueva estrategia” conjunta en contra del crimen organizado y la delincuencia común, que a la larga se observó sólo de continuidad a las políticas instrumentadas por el calderonismo.

Enrique Peña Nieto impondría a Alfredo Castillo como su comisionado en Michoacán y anunciaría millonarias inversiones para el estado que a la larga se evidenció eran un engaño, ya que los millones anunciados eran los recursos que año con año la federación suministra a los estados a través de los fondos federales para la conformación de sus presupuestos.

La administración de Peña Nieto a través de Alfredo Castillo se daría a la tarea de debilitar políticamente al priismo michoacano y la administración pública estatal que éste encabezaba, imponiendo un gobernador ajeno a sus filas pero leal a Castillo.

También el Castillo se daría a la tarea de perseguir, pervertir y cazar a los grupos de autodefensas en la entidad. Durante la presencia del Comisionado Michoacán alcanzaría la cuarta posición nacional en materia de tortura.

En el caso de las ejecuciones extrajudiciales perpetradas por las autoridades que han tenido mayor exposición pública, en el caso de Apatzingán la Comisión Nacional de Derechos Humanos acreditaría la violación a los derechos de 49 personas luego de que la Policía Federal irrumpiera en el centro de la cabecera municipal so pretexto de disolver una manifestación de presuntos autodefensas frente al Ayuntamiento.

Recientemente la CNDH emitiría los resultados de sus pesquisas en el caso de El Rancho del Sol en Tanhuato determinando que agentes de la Policía Federal ejecutaron arbitrariamente a 22 personas durante el enfrentamiento ocurrido el 22 de mayo de 2015, además de colocaron armas deliberadamente, torturar y disparar por la espalda, además de quemar a uno vivo.

Más allá de las reformas legales y de las transformaciones institucionales y normativas, la esencia de las prácticas gubernamentales y políticas que atentan contra los derechos humanos persisten durante el peñismo, en donde actos como la desaparición forzada de personas no sólo no desaparecen sino que se acentúan, de tal suerte que en Michoacán a enero de 2016, se tenía un registro de mil 66 personas desaparecidas en territorio michoacano.

 

Fuente: REVOLUCIÓN Tres Punto Cero Michoacán

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