EL EXTRAÑO CASO DE “LA OFICINISTA” QUE COBRÓ MILLONES AL GOBIERNO

Su nombre es Yazmín Bolaños López, tiene 32 años, y desde que Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia pasó de ser una mujer que recibía apoyos sociales para vivir, a convertirse en una proveedora que cobraba millones de pesos con contratos que obtuvo con la Presidencia de la República.  

La periodista Peniley Ramírez publicó en el diario El Universal el proceso que llevó a Bolaños López a convertirse en una de las proveedoras del gobierno de AMLO que recibe millones de pesos en condiciones muy sospechosas.

Con su investigación, Peniley pudo realizar un detallado perfil de la mujer: Nació en 1988 y fue hasta 1996 que fue dada de alta en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)

En el 2007 fue dada de alta en su primer empleo formal en que ganaba el salario mínimo como promotora de equipos educativos dentro de una empresa en el Estado de México, ese mismo se embarazó de su primer hijo y fue dada de baja, además también se tituló como Técnica en Informática Administrativa en el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos de Valle de Chalco.

Sus registros en el IMSS señalan que fue hasta marzo del 2018 cuando volvió a tener un empleo formal en un despacho de contaduría en el que ganaba $2,800 pesos al mes. Ese mismo año nació su segundo hijo, en septiembre y en octubre fue dada de baja.

La periodista también menciona que Bolaños tuvo un domicilio personal en la colonia Doctores por el que estaba registrada como persona de bajos recursos y recibía ayuda de canasta básica.

Y luego comienza lo turbio. Tan solo seis meses después de dejar su empleo y sin contar con ninguna experiencia en el ramo, la Oficina de la Presidencia de la República le dio un contrato por adjudicación directa por 3.4 millones de pesos.

La investigación de Peniley Ramírez, la cual es fundamentada con copias de los contratos, señala que jugoso contrato fue para proveer al llamado “AMLO Fest”, que fue para celebrar el primer año de que AMLO ganó las elecciones, de escenario, vallas, mesas, monitores, generadores de electricidad, audio, iluminación, micrófonos y sillas.

En Twitter Ramírez mencionó que una de sus mayores interrogantes es la de saber cómo Yazmín Bolaños pudo rentar esos servicios si no era dueña de alguna empresa.

Y ese no fue el único contrato que la mujer obtuvo, ya que en abril del 2020 cobró 96 mil pesos por organizar un informe del presidente, y el pasado 15 de septiembre, también organizó la ceremonia de El Grito, la cual no contó con asistencia de público y por la que se embolsó 12 millones de pesos.

Rodrigo Hernández López, quien colaboró con la investigación, mencionó en Twitter que cuando pidieron datos de Bolaños al gobierno les contestó, “Es información clasificada, reservada como confidencial y que vulneraba la ‘Seguridad Nacional’”.

Finalmente, Peniley Ramírez expresó en su columna la gran duda que genera ese personaje, “Bolaños es como un fantasma. No tienen redes sociales públicas, registros empresariales, nadie la conoce y no hay una oficina suya registrada en ninguna parte”.

CON INFORMACIÓN DE YAHOO! NOTICIAS

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