EL LARGO CAMINO PARA CONSEGUIR JUSTICIA EN CHIMALHUACÁN

10961890_753589644709691_1569728607_n

***Desde el 2011 se denunció al líder de la ruta 33 de fraude y lesiones.
***Antorcha ¿Peor que la Loba? .
JUAN LÁZARO SANTIAGO
Sí en Chimalhuacán tuvo su peor época con la historia de Guadalupe Buendia Torres “La Loba”, quien estaba acostumbrada a hacer lo que quería con el amparo político del PRI y del gobierno del Estado de México. Lo que hace Antorcha, es algo similar o peor, ya que también actúa con impunidad, protege a líderes nocivos y tiene bajo su control la agencia del ministerio de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) en ese municipio, para “hacer su propia justicia”.

Ustedes amigos lectores, me pondrán dar o no la razón sobre esta historia que le vamos a contar. Y sabrá que en Chimalhuacán sólo existe la “justicia Antorchista” y nada se puede hacer contra ella, ya que ningún funcionario del gobierno del estado mexiquense, se atreve a enfrentarla por miedo, conveniencia política o irresponsabilidad.
En julio del 2011, un grupo de choferes presentó una denuncia en la PGJEM contra el dirigente de la Coalición de Taxistas de Chimalhuacán (ruta 33), José Bastida Constantino, cuyo caso fue también presentado en la Cámara de Diputados, gobierno del Estado de México y en la entonces secretaria de Transporte.
Bien, en la denuncia se acusaba a José Bastida Constantino, entonces regidor Antorchista de Chimalhuacán, de “cacique, acaparador de unidades y sobretodo la intimidación a los socios y a los mismos representantes de la mesa directiva”.
Este dirigente alteró actas de asamblea para adueñarse de la ruta, se apropió de unidades y presuntamente defraudó a los conductores colectivos, pero nadie lo puede tocar por la protección que tiene del grupo Antorcha.
Los choferes José Martín Teófilo Castillo Hernández, Armando Romero Cruz, Victoria Vázquez Palafox, Carlos Adolfo Pérez Escobedo y Carlos Adolfo Castro Castillo, de la Coalición de Taxistas de Chimalhuacán, ruta 33, creyeron que la justicia existía en el Estado de México y se atrevieron a denunciar a José Bastida Constantino, porque se estaba apoderando de todas las unidades, con la protección del gobierno Antorchista y sus líderes.
Sin embargo, se toparon con un muro impenetrable de impunidad y protección de Antorcha para José Bastida, así como desdén de los funcionarios de la PGJEM y del gobierno del Estado de México, para resolver esta petición de los trabajadores del volante de Chimalhuacán.
Al contrario, cada uno de los que firmaron la denuncia fueron acallados o golpeados de manera brutal por el mismo José Bastida, para que dejarán de pedir justicia en la PGJEM y se respetará la fuente laboral para los choferes.
A Carlos Adolfo Pérez Escobedo -el único que sigue en esta lucha vana-, fue golpeado por el mismo José Bastida, para que dejara de exigir ser escuchado por las diferentes instancias de gobierno.
Sus denuncias y petición de ser escuchados se topan con la misma pared de impunidad. Desde el 2011, toca puertas y puertas, pero no consigue ser escuchado.
El 20 de febrero de 2012, el entonces secretario general de gobierno, Ernesto Nemer Álvarez, turnó la queja de Carlos Adolfo Pérez Escobedo, al también entonces, secretario del Transporte, Jaime Barrerá Velazquez, para que atendiera el asunto y nada.
Fue con el senador del PRD, Carlos Sotelo García, pensando que con un personaje de esa investidura, lograría ser escuchado, pero también. Nada.
El 18 de julio del 2012, en un documento Carlos Adolfo, le explicaba al senador Carlos Sotelo, el largo camino que tuvo que recorrer en tan sólo un año para ser escuchado y poder lograr que su queja fuera atendida, pero nada, entonces, preguntó “¿qué tenemos que hacer para que se nos haga justicia? ¿En realidad habrá alguien que nos pueda ayudar?
Eso fue en el 2012 y estamos en febrero de 2015, pero ni la PGJEM ha movido un sólo dedo para investigar las agresiones físicas de José Bastida, denuncia que quedó radicada en la carpeta de investigación 3222608300.
En Chimalhuacán el agente del ministerio está ligado con el Movimiento Antorchista y lo tiene a su servicio, con lo que la investigación de las agresiones en contra de ambos choferes no avanzara.
Carlos Rodolfo entregó copias de su expediente en el PGJEM y otros documentos a este reportero para avalar su dicho. Él como ciudadano de Chimalhuacán aún tiene la ligera esperanza de ser escuchado por alguna autoridad del Estado de México, para que se resuelva su denuncia de presunto fraude en la ruta 33 y de la agresión física que recibió del propio José Bastida.
Ahora usted amigo lector que piensa ¿Antorcha es igual o peor que la Loba”. Se espera que José Bastida o Antorcha haga uso de su derecho de réplica para que también se pueda escuchar su versión.

 

2 thoughts on “EL LARGO CAMINO PARA CONSEGUIR JUSTICIA EN CHIMALHUACÁN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *