INMINENTE RECESIÓN ECONÓMICA EN MÉXICO, POR SEGUNDO AÑO CONSECUTIVO

Se dice que una economía se encuentra en recesión técnica cuando en dos trimestres consecutivos hay una disminución en ella; sin embargo, en este caso se observaron tres trimestres con disminuciones: los dos primeros y el último, mientras que el correspondiente de julio a septiembre no registró cambios, lo que trajo como consecuencia una disminución en el conjunto de la economía durante el año pasado, luego de que en 2018 había logrado un crecimiento de 2.1. Por lo anterior, se establece que, en efecto, la economía mexicana se encuentra en recesión.

El desplome mundial de los mercados financieros y la pandemia del Covid-19 tumban poco a poco los pronósticos de crecimiento económico de México para este año, y ponen al país al borde de la recesión más larga en los últimos 90 años. Hasta hace 15 días las previsiones del Producto Interno Bruto (PIB) promediaban una expansión de 0.9%; sin embargo, en recientes jornadas los bancos más grandes del mundo han comenzado a ajustar a la baja sus proyecciones, muchas de ellas en terreno negativo. De confirmarse lo previsto, será la primera vez que México reporte dos años consecutivos de contracción económica desde 1929-1930.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer en febrero que el PIB de México se contrajo 0.1% en 2019.

En menos de una semana, cuatro bancos de inversión y consultorías financieras recortaron sus pronósticos de crecimiento para la economía mexicana para evidenciar que no hay forma de que el Producto Interno Bruto (PIB) escape a una recesión.

Barclays tiene la expectativa más negativa para su escenario base de contracción económica al estimar que podría registrarse una caída de 2% en México en este año; Moody’s Analytics y DuckerFrontier concuerdan al estimar que esta caída podría ubicarse en 1.5 %, y ambos destacan que se trata del escenario base; mientras Bank of America Securities estima que la caída podría ser de 0.2% “con importantes riesgos a la baja”.

En estas revisiones, los estrategas concuerdan en que la economía mexicana recibe diversos choques externos en una situación de debilidad previa.

Enfatizan que la caída de los precios del petróleo ya ha tenido un severo impacto en las finanzas públicas y en la situación financiera de Pemex, lo que aumenta el riesgo de un nuevo recorte de calificación en la petrolera que podría agudizar el deterioro financiero.

Estiman que la desaceleración de Estados Unidos por la aplicación de medidas para contener la propagación del coronavirus motivará desempleo, particularmente para connacionales, lo que afectará al flujo de remesas.

Turismo, servicios y manufacturas impactados

El banco de inversión Barclays considera que la economía mexicana registrará una nueva contracción en el 2020, de 2%, resultado de tres choques simultáneos: el impacto en cadenas de valor sobre manufacturas que ha tenido la situación de China, menor turismo y viajes de negocio y el impacto del coronavirus en territorio mexicano.

El jefe de Research para América Latina, Marco Oviedo, precisa que estos choques se pueden amplificar ante dos factores domésticos: la baja confianza del sector privado en el gobierno y el limitado espacio fiscal de las autoridades para aplicar una política contracíclica.

El pronóstico de una contracción de 2%, mucho más profunda de la registrada en el 2019, que fue de 0.14%, enfrenta riesgos a la baja sólo si se presentan precios a la baja del petróleo por más tiempo o si la enfermedad en México motiva el cese de actividades. La expectativa anterior estaba en 0.5 por ciento.

Precisó que el impacto que tendrá el cierre temporal de fábricas en China se sentirá en las cadenas de valor para manufacturas mexicanas y de EU, con un impacto de 16.4 por ciento.

Estima que el cierre de fronteras y flujo de turistas restará otro 16% al desempeño del PIB mexicano y que los servicios, que conforman 66% de la actividad mexicana, sufrirán también el efecto.

El analista senior de DuckerFrontier, Alejandro Valerio, explica que tienen tres escenarios para el impacto del coronavirus en México. La diferencia en todos es el tiempo que dure en el territorio y en Estados Unidos. Su escenario base es de una recesión de 1.5%, al registrar el impacto de la caída de exportaciones, turismo y remesas.

El mejor escenario sería de una contracción de 0.2%, y en el peor de los escenarios, donde se prolongue la situación sanitaria en México y se cierren todas las actividades económicas, arrojaría una recesión tan profunda como la del 2009, donde la economía registraría una contracción de 5 por ciento.

De igual manera, el informe señala que el cambio de gobierno fue un factor que contribuyó ala contracción del PIB al cancelar grandes proyectos de infraestructura e interrumpir contratos en el sector de energía.

Por otro lado, la cifra coincide con la estimación oportuna publicada por el organismo en enero pasado y la previsión de los analistas consultados por Bloomberg.

De acuerdo con el especialista en economía, Gabriel Roldán, la recesión económica se nota en el número de empleos nuevos, en las ventas a mayoreo y menudeo, y en la actividad industrial. Si hay una contracción fuerte, entonces, esos rubros pueden no crecer o en el peor de los casos, disminuir: ya no habría empleos nuevos y por el contrario, despedirían gente, las ventas disminuirían y también la actividad industrial.

“El 0.1 % no es un porcentaje elevado, por lo que a pesar de que técnicamente el país se encuentra en recesión, no es notable”, refirió.

De acuerdo con los siguientes datos del Inegilas barras de color naranja representan el PIB: se observa que en las ultimas columnas crece o se mantiene fijo: este es el efecto de la recesión.

La línea de tendencia de ciclo, muestra el comportamiento del PIB, o sea, si éste crece o disminuye dentro del ciclo económico.

Por otro lado, el rubro desestacionalizado se refiere a que esta información se recabó sin tomar en cuenta el efecto del periodo de vacaciones o puentes para que no haya valores que afecten el valor de las columnas, por eso se dice que están “desestacionalizadas”.

Asimismo, el pasado 26 de febrero, el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, aseguró que esta contracción no es motivo para no preocuparse. “siempre preocupa que la economía no crezca, ya que cuando crece siempre hay mayor empleo y mejores condiciones económicas para todo. Lo que tenemos que hacer es buscar una salida lo más rápido posible”, aclaró.

Este retroceso está dando mucho de qué hablar en la esfera digital, ya que el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió un crecimiento anual promedio del 4% para el PIB de México durante los seis años de su administración, y ahora resulta una meta que, según expertos, es improbable.

CON INFORMACIÓN DE : EL ECONOMISTA, INFOBAE Y EL UNIVERSAL

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