LA HEVIDORA, CAPITALISMO DESTRUYENDO PATRIMONIO CULTURAL.

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LA HERVIDORA

Victoria, Guanajuato, Mayo 2016.

“A este lugar venía y viene gente de todas partes, hasta de los Estados Unidos vienen a curarse aquí”, nos dice un@ de l@s guardian@s señalando un monolito de casi 10 metros de altura, formado por el milenario flujo de agua mineralizada que emana desde el corazón de la tierra. Este es el lugar sagrado que desde el tiempo de l@s abuel@s ha sido venerado y visitado, incluso a pesar de las cercas y las mantas amenazantes que SOPRAL colocó reclamando la propiedad sobre los terrenos hace más de 20 años.
En medio de la imponente roca, nos señalan el pozo por el que anteriormente fluía el agua curativa, “Después de circular (cercar), la SOPRAL quiso cobrar una cuota para entrar y después rellenaron con cemento este hoyo para que se secara y que ya no viniéramos”, nos relatan con tristeza e indignación. El agua buscó salida y ahora brota por una de las paredes del monolito, en algún lugar de los cerros del municipio de Victoria.
En el cerro contiguo a la enorme roca, existen dos pequeñas cuevas que han servido como lugar de culto y agradecimiento por los milagros allí ocurridos, cuentan l@s guardian@s que la gente que allí se ha curado, escribe o talla en una roca su nombre y la fecha del suceso, formando cúmulos a modo de fachada en estas pequeñas cuevas, la roca más antigua que han visto, tiene escrita la fecha de 1862, pero creen que el lugar es sagrado desde mucho tiempo antes, pues han sido encontrados vestigios muy antiguos.
Previo a nuestra visita, el gobierno municipal de Victoria se había comprometido en obligar a SOPRAL a abrir los accesos a la Hervidora, lugar sagrado para los habitantes de esta región, donde cada 12 de diciembre; día de la virgen de Guadalupe, 21 de marzo; equinoccio de primavera, 15 de mayo; día de San Isidro y 28 de octubre; día de San Judas Tadeo, se realizaban ceremonias y fiestas en este lugar, entre danza, música, temazcales y rituales que podían prolongarse durante varios días. Como es de suponerse, ni el gobierno municipal, ni SOPRAL cumplieron su promesa, prolongando los agravios a los lugares sagrados de los pueblos herederos de las tradiciones chichimeca y otomí, dejando onda huella en las nuevas generaciones, que cercenadas sus raíces e influenciadas por el intenso flujo migrante, han perdido el vínculo con su comunidad y sus tradiciones.

Fotografía: Agus Ruiz
Info: MIDESA

Agradecemos a Vero y a Brenda su apoyo para la realización de este trabajo.

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Fuentes: MIDESA

L@s Guardian@s de los Cerros

 

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