Marcela Lagarde habla sobre los ciclos de violencia y las nociones que deben abordarse para conquistar la emancipación femenina.

Marcela Lagarde habla sobre los ciclos de violencia y las nociones que deben abordarse para conquistar la emancipación femenina

Conferencia-de-Marcela-Lagarde
Marcela Lagarde fue la primera antropóloga que investigó los casos de asesinatos en Ciudad Juárez en el año 2005. Del horror de aquellas miles de muertes de mujeres de todas las edades surgió el terminó que hoy forma parte de los titulares de diarios y noticieros de televisión: feminicidio o femicidio.
Un concepto que describe el asesinato en el que las víctimas son mujeres y el asesino ejercía algún tipo de poder sobre la víctima. Pero este es el último eslabón de una cadena de opresión. Antes del golpe o el asesinato existen una serie de situaciones de violencia emocional y sicológica que muchos pasan por alto.
‘Existe un ciclo de violencia que comienza desde la infancia. La niñas ven que su madre y mujeres de su alrededor son subestimadas, su palabra vale menos que la del hermano varón o la del padre, el varón tiene más permisos para salir que la mujer y a la vez menos deberes que cumplir en casa y así sucesivamente se normalizan ‘los cautiverios de las mujeres’, explica Marcela Lagarde, ante un salón repleto de mujeres.
Los conceptos de ‘cautiverios de mujeres’ son definiciones creadas a partir de las investigaciones que ha realizado Lagarde a lo largo de su trayectoria como académica y como diputada.
Lagarde las define como, ‘experiencias de opresión que el mundo ha legitimado y con las que las mujeres también se encuentran ‘cautivadas’, por considerarlas ‘románticas’ pero que son sometedoras del amor, el trabajo y más’. Experiencias en las que el hombre es quien las titula, las aprueba laboral o íntimamente, siempre sometidas al rigor del patriarcado sin distinción de clase social.
Esta no es la única situación a la que se enfrenta la mujer. A esto la antropóloga suma la ‘cultura del aguante’ en la pareja, promovida desde los medios de comunicación con contenidos con lenguaje violento, novelas con conceptos retorcidos de las relaciones humanas y las palabras de familiares que justifican situaciones violentas, que en algunos casos terminan en feminicidios.
‘Si bien no todas terminan en asesinato de este tipo, muchas mujeres normalizan la violencia que viven en sus casas o trabajos y otras mueren en manos de sus parejas, padres, compadres o tíos, de estas últimas, la mayoría son mujeres pobres, que dependen de su victimario económica y emocionalmente’, alerta Lagarde.
AUTONOMÍA, ¿UNA SOLUCIÓN?
Las palabras de Lagarde resuenan en los oídos de las mujeres jóvenes y mayores que la escuchan en el salón del Hotel Continental, ella asegura que hasta la forma de sentarse de una mujer habla de su interior. ‘Si te sientas con comodidad, eso expresa una forma de la holgura interna y hasta en eso debemos conocernos’, afirma en voz alta quien ha labrado un camino de investigaciones en el campo del género femenino.
Contrario a lo que piensan muchos, para Lagarde, la soledad en las mujeres es necesaria, ella la define como, ‘momentos necesarios para la reflexión, sin música, sin ruidos, sin amistades. Hay que conocerse, para redefinir afectos’.
Y agrega que, ‘en estos momentos se encuentra nuestra capacidad de entendernos autónomas, lo que nos ayuda a tener mejores relaciones consigo misma, en pareja, con amigos y en el trabajo’.
La académica diferencia la soledad de la desolación, ‘se puede sentir desolación en pareja cuando se está con personas que no nos valoran, sin proyectos, sin amor y sin respeto. Hay que evitar la desolación y buscar momentos de soledad para aprender a ser autónomas y tener salud emocional’.
Lagarde, uno de los mayores referentes del feminismo latinoamericano, señala que para combatir la cultura de la violencia, en épocas que se fomenta la agresividad como nunca, hay que apostar por la autonomía y enseñarla desde niñas, a través de prácticas liberadoras.
Terminar con el ciclo de legitimación de los diversos tipos de violencia que enfrentan las mujeres es el camino a recorrer para rescatar territorios donde las mujeres sean menos vulnerables.
==========
67 AÑOS –Es una antropóloga e investigadora especializada en etnología, representante del feminismo latinoamericano. El feminismo, según Lagarde, constituye una afirmación intelectual, teórica y jurídica de concepciones del mundo, modificaciones de hechos, relaciones e instituciones.
Por Ana María Pinilla V.
Fuente: https://laestrella.com.pa/
Sí a la Diversidad Familiar!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *