Padres de los violadores graban negociación para exhibir al padre de la víctima; pero en lo que dicen se echan la soga al cuello.

Padres de los violadores graban negociación para exhibir al padre de la víctima; pero en lo que dicen se echan la soga al cuello.

Circula un audio en el que aparentemente los padres de los jóvenes acusados de violación se sientan a negociar con un amigo del padre de la víctima al que se le reconoce como Ricardo Fernández, del que se dice es dueño del café Parroquia de Veracruz. En ese audio se escucha a los padres un tanto desesperados porque el asunto de los jóvenes que abusaron de una menor de edad ya se ha desbordado. Dice uno de ellos, el que al parecer lleva la voz cantante de los padres de los jóvenes, «nos sentimos, te soy sincero, atrapados». Este sujeto, que es el que más dialoga con el supuesto negociador, es al parecer el que está grabando la conversación. Se nota por dos cosas, su voz es la más audible (está más cerca del micrófono), e insiste en la inocencia de los jóvenes, a sabiendas de que está grabando, haciendo énfasis en que los jóvenes no hicieron nada, que ellos van a asegurar ahora y siempre que no hicieron nada; pero algo hicieron. En algún momento de la plática, este sujeto, padre de uno de los jóvenes acusados de violación dice sobre la menor de edad: «Porque el agarrar y fajar no es la primera ni la última vez que lo han hecho con ella (lapsus), no ellos (quiere corregir), porque ellos ni la conocen (ahora resulta)». El negociador cuestiona la postura machista de este padre, señalando que la madre de la víctima lo mandaría a la chingada por decir eso. Después el padre que está grabando la conversación y que por lo mismo insiste audiblemente en la inocencia de los jóvenes, dice sobre lo sucedido a la joven: «Pero es que nunca fue a la fuerza». En esta última frase queda implicado que hubo una acción lesiva; a la fuerza o no, pero una acción lesiva de parte de sus hijos en contra de la menor de edad.

 

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