Profepa investiga contaminación en el arroyo Milpillas en Sonora

Foto: Profepa
Foto: Profepa

 

SANTA CRUZ, Son., (apro).- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) investiga el origen de la contaminación del arroyo Milpillas a causa de la operación de la mina de cobre La Parreña SA de CV, propiedad de Peñoles.

La dependencia informó que mediante un convenio con la empresa se acordó la realización de análisis y estudios por parte de especialistas externos certificados, a fin de garantizar el dictamen final.

“Especialistas de esta dependencia en Sonora realizaron un recorrido de inspección en un tramo aproximado de 1.8 kilómetros a lo largo de la citada vertiente, así como por ranchos y otros afluentes cercanos, para explicar la presencia de manchas irregulares color azul turquesa”, destacó en un comunicado.

En un reportaje publicado por la revista Proceso se dio a conocer que el arroyo en Sonora alimenta a la presa del Comaquito, donde abrevan 35 mil cabezas de ganado e irrigan mil 900 hectáreas de producción agrícola del centro y norte de la entidad.

Según la información, los ejidatarios de Miguel Hidalgo denunciaron que desde hace años la mina La Parreña descarga agua contaminada y las autoridades ambientales no han atendido esta irregularidad.

Enfatizaron que a consecuencia de las descargas, en la zona ya no anida el guajolote silvestre, escaseó el mapache y murieron los peces de río.

En una carta aclaratoria, Peñoles alegó que no era responsable de la contaminación del arroyo, pero admitió que el agua no aprovechada por la mina en el proceso “es desalojada por bombeo”.

Justo en este proceso de bombeo es cuando la compañía descarga “aguas no aprovechables” que son visibles, con un intenso color turquesa, desde la zona conocida como “Cajón Milpillas” hasta el puente “Colorado”, en un radio de 3 a 5 kilómetros de la mina.

En su comunicado difundido este jueves, la Profepa destacó que en atención a las denuncias ciudadanas se instrumentó una primera inspección a La Parreña SA de CV, unidad Milpillas, con el objetivo de revisar con precisión este “problema” porque el lecho del río y las piedras “están impregnadas de sulfato de cobre”.

“De acuerdo a estudios preliminares que practicaron funcionarios de la Profepa, las mediciones de pH realizadas arrojaron que los niveles están dentro de lo permisible según la Norma Oficial Mexicana 001 de Semarnat con 7.8, cuando lo máximo permitido es 9”, indicó.

Y recordó que la zona montañosa donde se encuentra ese río es rica en minerales, principalmente cobre, al grado de que se encuentra a la intemperie.

Los recorridos que realizaron los inspectores, algunos acompañados del denunciante y de personal de la mina, permitirán determinar la causa de la posible contaminación, concluyó la dependencia.

 

Fuente: Proceso

Milton Martínez

16 de Abril del 2015

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