Quién es Juan José Sabines Guerrero?

Cónsul de México en Orlando, Fl, U.S.A. | Corrupto y Socio del Cartel de Sinaloa

Foto: Cortesía de https://jsabines.blogspot.com

Juan José Sabines Guerrero, Nació en Tepetlaoxtoc, Estado de México el 20 de agosto de 1968 es un político mexicano. Hijo del ex gobernador de Chiapas Juan Sabines Gutiérrez y sobrino del poeta Jaime Sabines.

Hasta 2006 fué miembro del Partido Revolucionario Institucional que lo llevó a ser Presidente Municipal de Tuxtla Gutiérrez, pero renunció al partido para ser postulado candidato de la Coalición “por el Bien de Todos”, conformada por los partidos PRD, PT y Convergencia al gobierno de Chiapas, habiendo ganado las elecciones estatales el 20 de agosto de 2006. Se desempeño como Gobernador Constitucional del Estado de Chiapas en el período de 2006 a 2012.

Es licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública egresado de la Universidad Iberoamericana, tiene estudios adicionales en Relaciones Internacionales en la UNAM; Finanzas Públicas en la Universidad de Berkeley, California; Administración Pública Municipal. Actualmente es Cónsul de México en Orlando desde el 2015, encargado de la atención a la comunidad mexicana en 54 condados.

Juan José Sabines Guerrero como Gobernador del Estado de Chiapas

La voracidad demostrada por Juan Sabines y sus más cercanos colaboradores en el gobierno de Chiapas debería causar asombro e indignación. Más todavía cuando trascendió que manipuló a diputados del Congreso local para que autorizaran, de último minuto, reformas que lo blindan pues impiden que sea llamado a cuentas en cualquier investigación administrativa o penal que se relacione con su desempeño como gobernador. Al final de su mandato sólo dejó deudas y un desorden sin precedente en la entidad.

El sexenio de Juan José Sabines Guerrero será recordado como uno de los más corruptos en la historia de Chiapas. Nunca antes los chiapanecos habían salido a las calles para exigir a las nuevas autoridades que metan a la cárcel a un exgobernador. Cuando concluyó su mandato se detectaron faltantes de miles de millones de pesos en las arcas del estado. Estos recursos se desviaron por conducto de empresas fantasma que supuestamente realizaron obra pública o prestaron servicios que nunca se efectuaron. Para ello Sabines contó con la complicidad de una veintena de sus colaboradores más cercanos, muchos de ellos incrustados en el subsecuente gobierno de Manuel Velasco Coello.

El exmandatario fue fiel a la frase que su padre, Juan Sabines Gutiérrez, hizo famosa durante su efímero gobierno (1979-1982) en esa entidad: “La corrupción somos todos”. En todas las dependencias del Ejecutivo estatal se advirtió una mala organización que marcó la pauta para el desorden financiero y los malos manejos que caracterizaron al sexenio anterior. Durante su mandato también pervirtió las finanzas públicas de la mayoría de los 122 ayuntamientos chiapanecos, cuyos alcaldes se encuentran presos, prófugos o están en la mira del Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del Estado.

Cuando Sabines asumió la gubernatura, la deuda de Chiapas ascendía a poco más de 800 millones de pesos. Este débito lo contrajo el mismo Sabines cuando era alcalde de Tuxtla Gutiérrez. La administración encabezada por Pablo Salazar Mendiguchía fue su aval. Al término de su gestión la deuda alcanzó 21 mil millones de pesos, como lo revelaron publicaciones oficiales que este semanario consultó. Sin embargo, Sabines y su secretario de Hacienda no reconocen ningún adeudo más allá de 15 mil millones de pesos. Sin embargo otros rubros no declarados oficialmente podrían hacer llegar la cantidad de la deuda a unos 40 mil millones de pesos, pues algunos créditos no fueron registrados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Lo cierto es que hasta ahora no se conoce con certeza cuánto adeuda Chiapas a la banca pública y privada. A finales de octubre del 2012, a dos días de que rindió protesta la actual legislatura local, Sabines contrató un crédito por 3 mil 850 millones de pesos. Se le otorgó con la condición de que la mitad, mil 925, la erogaría para el cierre de su gestión y la otra parte al asumir el mando Velasco Coello. Sin embargo, éste no encontró ningún dinero y sólo se topó con una crisis ocasionada porque no se había realizado el pago de salarios y prestaciones a la burocracia estatal y por el adeudo de grandes cantidades a empresas contratistas y proveedores.

De acuerdo con reportes de los presupuestos de egresos, durante todo su sexenio a Sabines se le autorizó un gasto de 231 mil 887 millones de pesos; no obstante, al final de su mandato las erogaciones superaron los 250 mil 723 millones de pesos. Las corruptelas y el desorden son evidentes en las dependencias del Poder Ejecutivo. Por ejemplo, en la Secretaría de Infraestructura se detectó un grupo de nueve empresas fantasma, a las que se les asignó una gran cantidad de contratos de obra. Actualmente más de 100 de éstos se encuentran en proceso de rescisión toda vez que las obras fueron abandonadas. El monto total que representan los pagos efectuados por concepto de “obra pagada no ejecutada” asciende a mil 509 millones 628 mil 69 pesos. Entre el centenar de contratos a rescindir se encuentran 19 cuyas obras no registran ningún avance, y sin embargo están totalmente pagadas. El importe total en este rubro es de 101 millones 367 mil 659 pesos.

De las 57 auditorías realizadas entre 2010 y 2011 por la Secretaría de la Función Pública federal se desprenden observaciones directas a funcionarios del gobierno local por un monto de 5 mil 618 millones 683 mil 559 pesos. Esta es sólo la punta del iceberg en la corrupción sabinista, pues en muchas otras dependencias, como la Secretaría de Salud, han empezado a detectarse irregularidades, como el pago a sobreprecio en productos y servicios por cantidades millonarias. Además se encuentran en investigación facturas que podrían ser falsificadas y que se presentaron para justificar el pago de mas de 3 mil 500 millones de pesos.

Blindaje El gobierno de Sabines estuvo marcado por la opacidad. Entre 2007 y 2012 se crearon casi 20 fideicomisos sin que hasta la fecha se conozca la manera en que se manejaron los recursos para este fin. El más importante fue el que se destinó para apoyar la instalación de empresas en el Parque Agroindustrial Al pie del Cañón. El instrumento fue creado por la propia Secretaría de Hacienda estatal. Es el único establecido en dólares –2 millones 800 mil–. Estos recursos fueron a parar a manos de la empresa Arnecom para la creación de 200 empleos. Con el fin de protegerse y no ser sujeto a investigación, en mayo de 2011 Sabines propuso a la LXIV Legislatura que autorizara una reforma a la Constitución, concretamente al artículo 26 del capítulo II. La iniciativa fue aprobada por unanimidad. En esa reforma se establece que “la aprobación, en lo general, de la cuenta pública exime al Ejecutivo de cualquier responsabilidad; de modo que si apareciera alguna con motivo de la revisión y fiscalización, ésta será de la exclusiva responsabilidad de los órganos, entidades o servidores públicos ejecutores del gasto”.

En el mismo artículo se indica que “una vez analizada y aprobada la cuenta pública, con base en su contenido, y revisada y fiscalizada por el Órgano de Fiscalización Superior, conforme a la conclusiones técnicas del informe de resultado a que se refiere el artículo 31 de esta Constitución, no podrá ser motivo de análisis, revisión o fiscalización posterior, por ninguna de las instancias fiscalizadoras del gobierno del estado”. Además de que Sabines busca neutralizar cualquier investigación administrativa o penal en su contra, se aseguró de contar con un equipo de guardaespaldas –pagado con recursos del erario de Chiapas– que lo protegerá hasta 2022. Así lo establece el decreto que los diputados locales aprobaron, en sesión extraordinaria, el último sábado de noviembre de 2009 durante un puente vacacional.

El exgobernador no acudió a la toma de protesta oficial de Manuel Velasco Coello en el Poliforum Mesoamericano, acondicionado como recinto legislativo para ese acto protocolario. Arguyó que estuvo presente en una ceremonia religiosa tradicional indígena realizada en el Palacio de Gobierno, donde le entregó el bastón de mando a su sucesor. En cuanto dejó el poder desapareció de Chiapas en un jet del gobierno estatal que permaneció estacionado durante varios días de diciembre en el aeropuerto de Acapulco, Guerrero.

Clamor Con marchas y movilizaciones, miles de chiapanecos salieron a las calles para exigir al gobernador Manuel Velasco llamara a cuentas a su compadre Juan Sabines Guerrero. Quien siempre ignoro la demanda ciudadana. En la capital del estado encabezaron las marchas personas que fueron perseguidas y encarceladas por Sabines. Entre ellas se encontraban Walter León Montoya, del PRI; Horacio Culebro Borrayas y Saraín Osorio, del PRD, y los panistas Valdemar Rojas López y su hijo Francisco Rojas Toledo, ambos exalcaldes de la capital del estado. La prensa local no difundió ninguna información al respecto.

Juan José Sabines Gerrero como socio del Cártel de Sinaloa

El abogado, activista y notario público, Horacio Culebro Borrayas, denunció que el exgobernador y ahora cónsul en Orlando, Florida, Juan José Sabines Guerrero, recibía cinco millones de dólares mensuales del capo del Cártel de Sinaloa, Gilberto Rivera Amarillas, quien operó varios años en esta región de la frontera sur.

En conferencia de prensa, agregó que Sabines Guerrero también aportó unos siete mil millones de pesos, a través de Luis Videgaray, actual canciller mexicano, para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto. Con ese dinero, acusó, no sólo “compró inmunidad e impunidad” para no ser investigado por corrupción durante su gubernatura en Chiapas, sino hasta el cargo que ahora ostenta en Estados Unidos para la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

En octubre del 2016, Culebro Borrayas dijo que lo visitó una persona que requería una consulta en materia penal. Sin embargo, al encontrarse, ésta le dijo que era un enviado del capo Gilberto Rivera Amarillas, Tío Gil, Don Gil o El Señor de la Frontera Sur, quien en junio del mismo año, fue capturado en Guatemala con fines de extradición a Estados Unidos, a donde fue llevado en enero del 2017.

A finales de 2016, Culebro Borrayas viajó al país centroamericano para reunirse en el penal de “El Pavoncito”, construido en la Finca Fraijanes, con Gilberto Rivera Amarillas. Según dijo, éste lo instruyó para difundir la información de la reunión, sólo si era extraditado a territorio estadunidense. Según su versión, el capo le dijo que si lo trasladaban, allá “soltara todo”. “Si hasta los canarios cantan, ¿por qué yo no?”, recordó las palabras de quien por unos 10 años mantuvo control de la frontera sur para el Cártel de Sinaloa.

A decir de Culebro Borrayas, Tío Gil entregó mes a mes, desde que llegó a ese cargo el actual procurador Raciel López Salazar, cinco millones de dólares para que lo dejaran operar en la frontera sur. Dijo que ese dinero llegaba a las manos de Sabines Guerrero. De acuerdo con el abogado y activista, el capo justificó sus declaraciones “porque se sentía traicionado”, ya que sólo “altos funcionarios” del gobierno de Chiapas sabían que iría a Guatemala para ser intervenido quirúrgicamente por un grupo de médicos que mandó a traer de Cuba. Fue entonces cuando lo capturaron.

Según sus declaraciones, el líder criminal le confesó que las dos toneladas de cocaína que las autoridades decomisaron en 2008 en la colonia Patria Nueva de Tuxtla Gutiérrez eran suyas y que para que se las devolvieran tuvo que ejecutar al menos a unas cinco personas, entre ellos policías estatales investigadores. De ese decomiso, la Procuraduría encabezada por Amador Rodríguez Lozano informó que la mercancía era lactosa y no cocaína y realizó una supuesta incineración en Chiapa de Corzo.

El abogado dijo que la información sobre ese tema la expuso ante la justicia estadunidense en febrero del 2017 y que incluso se reunió en San Diego con agentes de la CIA y la DEA a quienes entregó una USB con la información que prueba sus acusaciones. Incluso, comentó que en unos tres meses podría volver a ser llamado a comparecer para ratificar sus dichos. Por estos hechos, dijo que esperaba que el gobierno estadunidense declarara persona non grata a Juan José Sabines Guerrero.

El abogado estuvo preso un año y siete meses en un penal en Chiapas, tras ser presuntamente perseguido por el gobierno de Sabines Guerrero, a causa de las denuncias por presunta corrupción en la administración del chiapaneco.

Fuente: https://www.proceso.com.mx

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