“Radio silenciada”: el artículo sobre el caso Aristegui-MVS en ‘The Economist’

El semanario británico publicó un editorial en el que consideró que la empresa informativa ha convertido a la periodista mexicana en la “mártir de la libertad de prensa”.

Con su despido –junto con su equipo de periodistas–, MVS Radio ha convertido a Carmen Aristegui en una “mártir de la libertad de prensa”; además, el caso ha evidenciado un problema del periodismo en México: medios de comunicación dominados por el poder político.

Bajo el título de “Radio Silenced” (“Radio Silenciada”), el editorial detalla que el anuncio del fin de la relación laboral de MVS con Aristegui, ocurrido el domingo pasado, ocurrió días después del nombramiento de Eduardo Sánchez –exabogado de esa compañía informativa– como el responsable de comunicación en el gobierno de Enrique Peña Nieto, aunque aclaró que la compañía ha negado que exista alguna relación.

A pesar de que el gobierno de Peña –a través de la Secretaría de Gobernación (Segob)– calificó el caso como un conflicto entre particulares que es “deseable” se resuelva, The Economist hizo énfasis en que “ningún gobierno mexicano ha resistido a la tentación de utilizar la publicidad y otras formas de influencia sobre la prensa, sea cual sea el número de víctimas a la libertad de expresión. Si la señora Aristegui quiere evitar esto, tiene que convertirse en un barón de los medios en sí misma”.

La publicación de este editorial ocurre un día después de que Aristegui diera un mensaje en el que pidió a MVS dialogar y que a ella y a su equipo se les restituya en su trabajo –aunque ellos han dicho que no firmaron su liquidación–. Además, sugirió que detrás de su despido podría estar una orden presidencial.

Minutos después, la compañía reaccionó y reiteró a la conductora: “Nuestra relación ha terminado”. Asimismo, rechazó que el despido de la periodista hubiera sido “fraguado con mucha anticipación” y por la intervención de situaciones “extrañas e inexplicables”.

MVS aseguró que el despido de Aristegui fue por haber puesto un ultimátum y fijar condicionamientos a la empresa“para impo The Economist ner su voluntad”, y que los reporteros que fueron separados de sus cargos “son responsables de haber comprometido una alianza de MVS en la que no fuimos consultados”.

El conflicto inició un día después de que Aristegui y su equipo de investigación lanzaran, junto con otros medios y organizaciones, el sitio de denuncia ciudadana Méxicoleaks.

Fuente: https://www.animalpolitico.com

Lee en The Economist (en inglés) el texto completo.

 

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