RESPETO A LA VIDA INTERNA DEMOCRÁTICA DEL SME

A las organizaciones que firmaron el documento titulado “Respeto a la vida interna democrática del SME”, en apoyo a la actual dirección de dicho sindicato, en el contexto de un proceso electoral interno para renovar a la mitad de Comité Central:

1. Martín Esparza y su camarilla han traicionado al movimiento electricista, han utilizado la resistencia de miles de trabajadores durante más de nueve años para obtener beneficios personales y de grupo. Realizando pactos secretos con los gobiernos neoliberales a espaldas de la base, se han enriquecido de modo personal dejando de lado la solución para los miles de trabajadores que siguen sin un empleo desde la extinción de la compañía Luz y Fuerza. Las prácticas deshonestas, corporativas, entreguistas y contrarias a los principios de la clase obrera que han demostrado, aleja a Esparza y su camarilla de los principios que la izquierda revolucionaria y anticapitalista debe promover y cultivar en el pueblo explotado.

2. Lo anterior está absolutamente probado por documentos que son públicos (por intervención del INAI y documentados por el periodista José Antonio López Sosa, entre otros), en declaraciones de los propios miembros del actual Comité central y en la conciencia de miles de trabajadores en resistencia:
a) De modo irregular, Esparza y su familia, y sus incondicionales y sus familias, obtuvieron liquidaciones de cientos de miles e incluso millones de pesos, sin que se correspondieran con su tiempo de trabajo, sino simplemente como dinero que el gobierno de Peña Nieto les entregó, en detrimento de los derechos de todos los trabajadores en resistencia, la mayoría de los cuales siguen padeciendo los efectos de la pérdida de su fuente de trabajo.
b) La Renta vitalicia (que Esparza prometió que sería como una jubilación pero al final sólo quedó en un depósito mensual) es un derecho ganado por la lucha de los trabajadores, se otorgó a cerca de mil smeítas que tenían más de 23 años de trabajo y se calculó a partir de su antigüedad y su ingreso dentro de Luz y Fuerza, la mayoría de los beneficiados percibe hasta alrededor de 12 mil pesos mensuales. Sin embargo, otra vez de modo irregular, en un acuerdo que no se mostró a la base electricista y de modo totalmente arbitrario y fuera de derecho, Esparza y otros miembros del Comité Central se adjudicaron rentas de más de 44 mil pesos, en complicidad con la Secretaría de Gobernación del pasado gobierno.
c) Durante todos estos años de resistencia, los miembros del Comité Central han regenteado las instalaciones del SME, lucrando con ellas sin rendir cuentas jamás a la base. No sólo han sido prestadas para eventos políticos, sino que también se rentan para fiestas, eventos de marcas, compañías de transporte, etc. De ese dinero ningún trabajador de base es beneficiado, se queda todo en las manos de Esparza y sus cercanos.
d) El Comité Central se ha aliado descaradamente con una empresa transnacional que pretende ganancias en el sector energético a partir de la reforma peñanietista, y que no tiene empacho en participar en megaproyectos de despojo como el aeropuerto en Texcoco. La alianza no se limita a buscar trabajo, sino como empresarios mismos: Martín Esparza es miembro del Consejo de Administración de la empresa portuguesa Mota-Engil, por lo cual recibe un ingreso de empresario, lo que lo coloca al mismo tiempo como representante del Sindicato y de la empresa que contrata a sus trabajadores, al más puro estilo del charrismo priísta neoliberal.
e) Al mismo tiempo, el actual Comité Central creó la empresa Fénix que se dedica a regentear el trabajo de una supuesta cooperativa (donde otra vez los dirigentes son del grupo esparzista y no fueron elegidos democráticamente, como debe ser en cualquier cooperativa). En dicha empresa se han abierto apenas 500 espacios de empleo, aunque son 16 mil trabajadores que han estado en resistencia, pero además, están ocupados por incondicionales al grupo de Esparza y a sus familiares, incluso se ha integrado a quienes no han estado en la resistencia o son ajenos al SME, con sueldos de hasta dos mil pesos diarios. De este modo, han ocupado la empresa como un outsourcing cualquiera, que se dedica a la terciarización laboral.

3. Martín Esparza y sus allegados han querido presentar la actual elección del SME y el creciente rechazo de los trabajadores de base a que él y su camarilla sigan al frente del Sindicato, como un embate de parte del actual gobierno federal en contra de una organización de lucha. Esta visión es totalmente falsa, pues en primer lugar no es cierto que Esparza represente un sector de lucha ni que sea parte del movimiento popular. En su trayectoria política ha demostrado un oportunismo desmedido: lo mismo tranza con Peña Nieto (hay imágenes públicas de las palabras de aliento que le dedicó luego de asistir a su último informe como gobernador del Estado de México), que hace campaña por el PAN en Puebla e Hidalgo, como ofrece votos al PRI en Toluca, fue candidato a diputado plurinominal por el PT y presume internamente sus acercamientos al actual gobierno de AMLO (las notas y las fotos que lo evidencian están en la prensa, son totalmente públicas). Con el mismo cinismo, se sube al apoyo a Marichuy, lo que le permite lavarse la cara frente al movimiento social. Pero más allá de que ocasionalmente el Comité autorice rercursos, instalaciones o sonido a algunos actos del movimiento social mexicano, lo cierto es que sus prácticas actúan en detrimento del fortalecimiento de la izquierda. El corporativismo, el usufructo personal de la lucha de todxs, el cacicazgo y las agresiones para mantener el control antidemocrático, los fraudes electorales que ya se están denunciando en el actual proceso interno de renovación de la dirigencia sindical (que incluyen el impedimento a los jubilados de ejercer su derecho al voto, así como la expulsión de los escrutadores de la planilla de oposición, la 2), el oportunismo y la falta de un programa de izquierda, no abonan a crear una nueva forma de hacer política (con ética revolucionaria) ni sindical, ni de clase e independiente, mucho menos, consecuente con el anticapitalismo.

4. Si bien dentro de la oposición interna al grupo de Esparza (exclusivamente interna, formada por trabajadores en resistencia que se han ido decepcionando del actuar de su dirección) se encuentran trabajadores electricistas que simpatizan con López Obrador y aún guardan esperanzas en la potencialidad de cambio de su gobierno (como también los hay dentro del grupo que rodea a Esparza), es importante dejar claro que: ni son todos en la oposición interna seguidores de AMLO, ni siquiera ese sector es mayoritario entre los electricistas antiEsparza, y lo más importante: la oposición interna no recibe ningún tipo de apoyo del presidente, ni de su partido, ni de ningún integrante del actual gobierno; ni recursos, ni línea, ni órdenes, no reciben nada. Esta es una lucha legítima de los obreros electricistas, que después de que Calderón desapareció su empresa y fueron atacados por toda la derecha del país, además han tenido que organizarse en contra de la traición de sus propios dirigentes. Es la lucha de las y los trabajadores de base en contra de la burocracia y el charrismo sindical. Es un error de la izquierda revolucionaria y anticapitalista colocarse en contra de las y los trabajadores de abajo.

5. La desconfianza que AMLO ha generado entre el movimiento social está absolutamente justificada, son reprobables sus alianzas, sus acuerdos con la oligarquía y algunas de las medidas que ha implementado en contra del interés de los pueblos. Pero el legítimo derecho de protestar en contra del nuevo gobierno no debe llevar a las organizaciones sociales apoyar al charrismo oportunista que Esparza representa. En estos tiempos de confusión política, es primordial mantener en alto las verdaderas banderas de la izquierda, en lo que al movimiento obrero se refiere: democracia sindical, recuperación de las empresas estatales y de otros espacios laborales, empleos no precarizados y una política de conciencia proletaria y anti corporativa. Nada de eso representa el actual Comité Central encabezado por Martín Esparza. 

Invitamos a las organizaciones que apoyan a Esparza a qué se acerquen a las bases del SME para escuchar su voz, a que conozcan todas las versiones de la pelea interna en el sindicato, antes de tomar partido.

Por la recuperación de un Sindicato Mexicano de Electricistas democrático, combativo y con perspectiva de clase.
Rechazo total a las prácticas internas contrarias a los ideales de la izquierda revolucionaria y anticapitalista.
No al apoyo a Martín Esparza, sí al apoyo a las bases del SME.

Colectivo Latinoamérica Socialista

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