Solalinde hace viacrucis con migrantes a manera de protesta.

la-foto-3-116-700x525

 

En su penúltima estación, el viacrucis del migrante llegó a la  ciudad de Juchitán en las instalaciones de la radio comunitaria “Totopo” en  donde el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, fundador del Albergue Hermanos en el Camino,  tuvo un encuentro de convivencia con  los migrantes y activistas sociales.

Los migrantes y activistas que acompañan esta travesía migratoria salieron  de la frontera sur  de centroamérica con México  el pasado 24 de marzo y tienen el propósito de llegar  este viernes a Ciudad Ixtepec en donde recorrerán las vías del ferrocarril como símbolo vivo de la pasión de cristo.

El viacrucis del migrante es encabezado por hombres, mujeres y menores de edad originarios de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala además de activistas nacionales y extranjeros.

Este contingente  llegó a territorio  oaxaqueño el pasado martes teniendo el primer acercamiento con habitantes del poblado de Corazones en la zona oriente del Istmo y posteriormente con los migrantes del Centro Humanitario de Chahuites.

El sacerdote Alejandro Solalinde Guerra expresó que este viacrucis lo vienen realizando de forma local desde hace diez años cuando se fundó el albergue “Hermanos en el camino” en Ciudad Ixtepec, pero para este 2015 la modalidad fue distinta porque intentan mostrar las carencias y dolencias del plan Frontera sur que se implementó el 7 de julio del año pasado.

Resaltó que en una evaluación de ocho meses que han transcurrido de la puesta en marcha del Plan Frontera Sur, no ha mejorado en nada para los migrantes, pues cada vez hay más denuncias de violencia, robo, discriminación y hostigamientos en la zona sur del país.

Dijo que ahora los migrantes han tomado nuevas rutas, atraviesan pueblos y conviven con la gente, por lo que el viacrucis  significa sensibilizar a la sociedad, al pueblo entero de que el migrante no es una persona mala sino que tiene la necesidad de mejorar sus condiciones de vida.

“Los grupos vulnerables como los migrantes viven un viacrucis, un verdadero calvario  de muerte y desaparición total, lo que están haciendo es que ellos tomen nuevas rutas y se encuentren con el pueblo, con la gente que algunos los rechazan  y otros los protegen”, expresó.

El defensor de los derechos de los migrantes  precisó que en los próximos días sostendrá un encuentro con autoridades del gobierno estadounidense en el tema migratorio, porque reconoció que todos los migrantes  son victimas de asaltos y están en constante peligro.

“Vivimos niveles delictivos fuertes, por eso queremos ayudarlos, recibirlos y compartir su experiencia, por lo que hago un llamado a mis hermanos de la iglesia católica a sumarse, que tengan un dialogo con los migrantes y que juntos podamos sensibilizarnos”, concluyó.

Durante la estancia del viacrucis en la ciudad de Juchitán, mujeres zapotecas algunas comerciantes y vendedoras de antojitos ofrecieron su comida a los migrantes sin recibir nada a cambio y expresaron que es un “poquito” de lo que ellas comparten con sus hermanos, pues en época de semana santa es para reflexionar y compartir con el prójimo.

 

 

Fuente: Pégina3

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *