TESTIMONIO DE LOS OTOMÍES LIBERADOS #XOCHICUAUTLAESSEMILLA

Autopista

(San Francisco Xochicuautla, Lerma, Edomex, 11 de noviembre del 2014).- Al oponerse a la entrada de maquinaria de la empresa Teya-Autován que construye ilegalmente la autopista privada Toluca Naucalpan en su comunidad, ocho mujeres y hombres ñatho (otomí) de San Francisco Xochicuautla fueron detenidos el pasado tres de noviembre por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).

Los ocho salieron libres a los tres días gracias a la presión ejercida por la sociedad y la falta de pruebas para mantenerlos detenidos. Este es el relato y el perfil de uno de los detenidos, el doctor Armando García, primer delegado de la comunidad elegido por usos y costumbres.

—Uno de los afectados es mi tío. Yo vivo con él —me dijo David García, joven activista indígena, sobre el doctor Armando. —Hace dos años ya.

—Era mi brazo derecho —me dijo hace medio año el doctor Armando, ya cuando David estaba muriendo en Chiapas, lejos de su pueblo ñatho de Xochicuautla.

Fueron días difíciles al lado del doctor. En vez de reclamar la muerte de su sobrino, se mantuvo firme en sus convicciones. En algunos momentos decía: “Es como mi hijo. Su mamá me lo dejó de pequeño y yo lo crié. Ahora ya ni modo, hay que luchar hasta las últimas consecuencias”.

Me atrevo a expresar esto aquí debido a que, desde entonces y a pesar de perder al que consideraba su hijo, sigue defendiendo el bosque amenazado y sigue al frente de su comunidad.

Y por eso lo apresaron.

“El pasado tres de noviembre, su servidor, atendiendo a las necesidades de la comunidad, soy llamado por vecinos porque en los límites de nuestro polígono comunal ya se iniciaron trabajos. Ya antes habíamos ido a bajar a las personas que han insistido en derribar árboles y hacer levantamientos topográficos”.

Y recalca: “El principal objetivo era el diálogo y llevábamos con nosotros un justificante que son los amparos vigentes que hasta ahora están. Es de su conocimiento que tenemos un amparo a nuestro favor donde legalmente no deben de hacer ningún trabajo ni estudio ni nada”.

El Amparo Directo 48/2014 obtuvo el dos de mayo del 2014 una sentencia favorable por parte del Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Segundo Circuito de Toluca. Mediante este recurso legal el territorio comunal está blindado pues invalida los convenios de ocupación previa.

La Ley Agraria exige que la entrada de mega proyectos de este tipo a la comunidad se debe aprobar en una asamblea de formalidades especiales. La Asamblea General de Comuneros del 14 de agosto del 2011, que supuestamente aprobaba el proyecto, no contaba con el quórum necesario, pues sólo estaban presentes 200, de un padrón de 800 comuneros, a los cuales la empresa Teya-Autovan había dado 40 mil pesos previamente, y en ese contexto aprobaron el paso de la carretera.

“Ese día, a las diez y media, acudimos al paraje llamado la phoshashi -zarzamora en otomí-. Nos presentamos y encontramos una máquina y a personal de gobernación. No nos dieron ni su nombre personal, ni los de representantes de la empresa, también estaban el apoderado legal y varios comandantes de granaderos de la SSC”.

Y describe: “Nosotros sí nos identificamos y con papel en mano intentamos hacer un diálogo y pedimos que pararan sus trabajos porque están de forma irregular. Con amparo en mano se hizo ver porque estamos ahí y su servidor como primer delegado les hizo ver que estábamos ahí por la demandada de la ciudadanía y dueños de los predios invadidos”.

Desde el pasado 8 de octubre del 2014 la empresa Teya-Autovan y la SSC comenzaron a incursionar en el polígono comunal de Xochicuautla y entraron desde las dos orillas del polígono formando una pinza sobre el territorio y cortando cientos de árboles.

Habitantes del pueblo interpusieron denuncias por “desacato” y “daño ambiental” en contra de miembros de la empresa Autovan y de la SSC del Estado de México el pasado 27 de octubre.

“Ya hemos ido más, varios vecinos hemos llegado e identificándolos y pidiendo que se marcharán. Ese día de la detención nos pidieron una comisión de tres personas. Llegaron dos medios. Nos pidieron que los atendiéramos y luego se daría el diálogo. Había ministeriales. Dimos la conferencia. Ante los medios la gente puso una valla simbólica con troncos y ramas”.

Pero el doctor no se salvó de las detenciones: “Se fueron los medios. Esperamos a ser llamados y escuchamos al comandante decir ¡formación!. Prendieron la máquina y avanzaron a nosotros. Se da el choque, un roce y luego empiezan a levantar gente. Trato de rescatar a los ciudadanos. Fui el último que fue aprendido”.

El doctor Armando fue elegido hace dos años como delegado municipal de la comunidad en elecciones abiertas por usos y costumbres en Xochicuautla. Todo mundo dice: “Nuestro delegado”.

“No hubo tortura física, pero sí jaloneos. Ingresaron como a las dos de la tarde, como dos horas estuvimos parados. Sin nada. Luego al chequeo médico y después nos despojaron de pertenencias y a los separos. En un recinto la fiscal nos reúne a todos. Yo sé que la entrevista debe ser ante un abogado y no declaré antes que hubiera abogado. Como eso no les gustó nos regresaron a los separos. Nos llevaron de comer como a las once de la noche. Al otro día, a las cuatro de la tarde pasamos a las entrevistas”.

“Nos pide el nombre del lugar donde nos detuvieron. Se llama la Poshashi, se enojaron porque no entendieron el nombre.  Al último en el acta pusieron en la Mora. Ese paraje ni existe”.

Para ese hora, ya se había realizado una intensa campaña en redes sociales bajo el hashtag #XochicuautlaEsSemilla. Fue difundido un video de niños, mujeres, hombres de la comunidad exigiendo su la liberación de las y los defensores del bosque. Sus rostros circulaban en internet con la leyenda: “Defendemos la vida, ¿por qué nos detienen?”

“La fiscal supuestamente mandó a traer a nuestro abogado. Y nos sale con que no llevaba su cédula profesional. Ya después, ante los abogados, hicimos declaraciones. No les gustó la forma porque en su momento dije que velaron mis derechos como autoridad tradicional y en ningún momento aceptábamos la acusación de oponernos a realizar trabajos. Lo que hicimos fue simplemente narrar los hechos y comentamos que no les gusta la idea de que nos demos a conocer como comunidad indígena. Les duele mucho esa palabra y quizás por ese lado es triste decirlo. No nos quieren reconocer”.

Xochicuautla es un pueblo ñatho que conserva sus usos, costumbres y fiestas. La mayor parte de sus adultos mayores hablan su lengua originaria. En el poblado todavía se realizan ceremonias tradicionales en las cuales suben al monte, bailan ante piedras sagradas, dejan ofrendas para curar enfermedades y traen agua buena para la siembra.

“Acordamos que dos mujeres hicieran su declaración en su idioma. Todavía con ese cinismo dijeron que todos hablábamos el castellano. Sí, es cierto. Pero uno se siente mejor en su idioma natal y exigimos eso. Fue un golpe para ellos”.

“La fiscal dijo que yo haga conciencia de que soy el responsable de la gente y la situación que se genera. Yo le comento que sí es mi responsabilidad como delegado, pero ustedes como autoridades asuman porque no ha sido ni una ni dos -veces- que hemos tratado de dialogar. Finalmente nos dijeron: Ustedes obtienen su libertad con ciertas medidas. Me pidieron que como delegado ya no exponga más a la población. Y respondí: Una cosa es que sea su representante, pero quién ejerce poder es el pueblo. Yo no doy poder en comunidad. En asamblea yo sólo dirijo. El poder total es del pueblo”.

Salieron de la PGJ a las dos de la tarde. No hubo forma de retenerlos en prisión más tiempo. Los indígenas fueron recibidos y recibidas como heroínas, como héroes frente al Palacio de Gobierno de Toluca. Lo que sería una concentración por la libertad pasó a ser un mitin por la cancelación del mega proyecto carretero, cuya construcción afectaría veinte kilómetros de bosque.

“Se acercó una persona de Gobernación. Ofreció oficinas abiertas y cuando se formara una comisión nos iban a recibir, pero dijimos que no porque el motivo era manifestarnos. Mandaron cuatro o cinco gentes para tomar fotos. Se acerca la subsecretaria de Gobernación de Lerma. Y dijo: “Es importante que dialoguemos. Ustedes son los que nunca han querido”. Y yo dije: “Si usted me muestran los oficios dirigidos a mi persona donde me he negado hágalo ver a los medios”. La problemática está en Xochicuautla y se les ha invitado que suban y que el diálogo sea delante de mi comunidad. El problema está allá. La subsecretaria dijo que los problemas no deben solucionarse allá, sino en el Palacio. Y se fue”.

A las personas, colectivos, organizaciones y pueblos campesinos e indígenas que se movilizaron y pronunciaron por ellos, el doctor Armando dijo:

“Estamos con las mismas ganas y más, al menos de mi parte lo que me pasa es una experiencia hasta agradable. Les queremos agradecer el apoyo que nos han brindado y un favor: Los hostigamientos van a seguir, así que estén al pendiente”.

“Para ellos es una falta de respeto el mitin que hicimos. Te dejo libre, vas, y me tiras. Pero estoy defendiendo un derecho. No es privado. No son los predios. Es todo lo que ven que están destruyendo, nuestra idiosincrasia, identidad. Por eso estamos en lucha. Nos nace del corazón el salvaguardar lo que ven. Por eso uno está aquí, en pie de lucha. Por favor, estén al pendiente porque nuestra lucha sigue”.

Todavía enfrentan proceso:

El proceso contra el doctor Armando y los otros siete indígenas ñatho continúa. De acuerdo con información proporcionada con el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero y el Colectivo de Abogados Solidarios (Causa), a los indígenas se les acusó del delito de oposición o ejecución de obras o trabajos públicos.

Los policías que declararon contra ellos dijeron que el supuesto delito había sido cometido con “violencia” y de “común acuerdo”. Se acusa de violencia porque Mauricio Reyes, uno de los detenidos, llevaba un machete que era su herramienta de trabajo porque es campesino. La policía dice que lo blandió, así que todavía se enfrentan a una posible pena de dos a cuatro años.

Las y los acusados tienen derecho a medidas cautelares. Deben presentarse cada ocho días a firmar ante el ministerio público en Toluca. Lo que sigue en el proceso es que se fije una fecha para una audiencia de control de la legalidad de la medida cautelar.

Un discurso del doctor Armando.

El día cuatro de agosto de este año, frente a comunidades indígenas de todo el país agrupadas en La Realidad, Chiapas, el doctor Armando dio un discurso a propósito de la muerte de su sobrino, su hijo, como dice. Después, con guitarra en mano (el doctor también es músico) fue a cantar y a poner una cruz en el lugar donde David sufrió el accidente, como lo dicta el uso y costumbre de Xochicuautla.

Hace dos meses un sobrino, un hijo, vino a estas tierras en apoyo a nuestro hermano Galeano, desafortunadamente en su regreso sufre un accidente.

Él, en su afán de lucha por defender la justicia y el derecho de los indígenas, estaba en este movimiento desde hace ocho años. Tenía muchas ganas de llegar a conocer todos los hermanos zapatistas, y por qué no decirlo, a estrechar la mano del Subcomandante Marcos. Fue su mayor ilusión. Lo cumplió. Vino hasta La Realidad.

Desafortunadamente el destino es así. Hoy sin embargo, nosotros, sus hermanos, sus familiares, estamos nuevamente aquí. No damos un paso atrás porque David así lo quiso.

Él, desde sus inicios en la lucha, se preguntaba por qué a unos pocos mucho y por qué a muchos poco. Nunca le pude contestar porque yo mismo no he entendido todavía. Sin embargo él creía que algún día esto iba a cambiar, y lo estamos haciendo.

Todos los aquí presentes traemos un objetivo. Todos los aquí presentes traemos convicción y estamos haciendo lo que mucha gente ha hecho: levantar la voz, no dejarnos, reclamar lo que es nuestro y correr aquí al que nos ha invadido.

@Aldabi

 

Fuente : https://espejo30.org/

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