La vacuna, las vacaciones y la información de que ya está bajando la saturación en hospitales podrían relajar las medidas sanitarias y ocasionar una tercera ola de COVID en el país.

Aunque la Secretaría de Salud reporta que 31 estados del país tienen menos de 50% de ocupación en camas con ventilador y solo la CDMX tiene la mitad ocupadas, todavía hay hospitales que registran llenos sus espacios para intubación. La ola de la emergencia no ha terminado de bajar y ya hay riesgo de una tercera. 

En la capital del país, por ejemplo, la disponibilidad en camas de hospitalización general para COVID-19 es de 52%, es decir: 48% siguen ocupadas. En las camas para intubación, la disponibilidad es de 43.8%. 

Pero eso es en general, considerando todos los hospitales. Hay en los que las camas para pacientes graves, que requieren soporte ventilatorio, están a tope, como en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), una de las instituciones emblema de la lucha contra COVID en la capital. 

Este martes y miércoles, el doctor Thierry Hernández Gilsoul, jefe del Departamento de Atención Institucional Continúa y Urgencias del INCMNSZ, expresó, a través de su cuenta de Twitter, “aun cuando la curva de camas de hospitalización va a la baja, las camas de UCI están saturadas. No es nada sencillo sobrellevar un hospital cuando no se tiene disponible camas de UCI”. 

El segundo mensaje al respecto fue más enfático y fue ya a modo de advertencia: “Cuídense, no se confíen. #UsaCubrebocas #DistanciamientoSocial hay camas de hospital, pero no hay camas para cuidados intensivos y hay lista de espera para acceder a esos cuidados intensivos en la #CDMX”, dice su tuit de este miércoles. 

Un médico residente de ese Instituto, que pide reservar su nombre porque no tiene autorización para dar entrevista, como no la tiene ningún médico de ningún hospital de la Secretaría de Salud en estos días, confirma que las camas de UCI siguen saturadas. 

“En el hospital, en Cuidados Intensivos la emergencia no ha pasado. Parece que se vive una realidad distinta a la que vemos en la calle, donde la vida parece normal ya, tráfico y fiesta normal. Mientras nosotros seguimos saturados y agotados”, señala el residente. 

Como la ocasión anterior, en agosto, cuando la primera curva de casos y muertes apenas iba en descenso, y empezó el repunte a finales de septiembre, el riesgo de entrar en una tercera ola está ya latente. 

La información sobre que la saturación hospitalaria ya bajó, el inicio de la vacunación a los adultos mayores y las próximas vacaciones de Semana Santa podrían detonar una tercera ola de casos y muertes. 

Ricardo Cortés Alcalá, director general de Promoción de la Salud, alertó, durante la conferencia vespertina de este martes, que el desplazamiento de la población y las actividades de convivencia durante las vacaciones podrían ocasionar esa tercera ola. 

“Afortunadamente, esta segunda ola se ve en franco descenso. Inclusive mucho más franco que el descenso que hubo en la primera ola que tuvimos el año pasado y pues el riesgo se incrementa conforme también va disminuyendo. A lo que me refiero es que a menor riesgo son mayores las probabilidades de poder salir, ejecutar acciones y hacer actividades sociales y económicas, inclusive de esparcimiento”, aseguró. 

Frente a ese riesgo, Cortés Alcalá hizo un llamado a los gobiernos estatales y municipales para definir las actividades que se podrían cerrar para evitar aglomeraciones y pidió a la población no abandonar las medidas de precaución sanitaria. 

Guadalupe Soto Estrada, académica del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, explica en entrevista con Animal Político que un rebrote no solo lo provoca el desconfinamiento, en este caso el cambio de rojo a naranja en el Semáforo de Riesgo COVID, sino que hay varios factores. 

En este momento, la vacuna puede influir de forma negativa. “Quienes ya están vacunados pueden creer que ya no se van a enfermar y ya no van a contagiar, y salir como si nada; pero sí se pueden enfermar y sí pueden contagiar y no deben abandonar las medidas sanitarias como el cubrebocas o la sana distancia”, advierte la especialista en Salud Pública. 

Las vacaciones que vienen, por supuesto, son un riesgo. “Todos van a querer desconfinarse, pero hay que insistir en que la epidemia sigue activa y debemos seguirnos cuidando. No se pueden relajar las medidas sanitarias, al menos en todo este 2021”. 

Si no se entiende esto, habrá una tercera ola. Quizá no tan fuerte, como esta segunda, porque ya las condiciones estacionales son otras, pero sí habrá un repunte, sostiene Soto Estrada.

fuente> ANIMAL POLÍTICO

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