¿Y si su hijo se hubiera caído a la coladera Dr. Mancera?

México.- Leonardo de cinco meses de edad,  dejó su vida en lo profundo de una coladera sin tapa que el Gobierno del Distrito Federal no pudo reparar.

El hoyo de diez metros de profundidad que contiene aguas negras ubicado en el cruce de Calzada Ignacio Zaragoza y Viaducto Río Piedad,  es uno de las más de mil 70 coladeras y rejillas que no están tapadas en la Ciudad de México.

El pequeño nacido en el seno de una familia humilde tuvo la mala suerte de caer en lo profundo de esta trampa mortal.

Hoy los capitalinos nos preguntamos en donde están las autoridades, miles de denuncias se realizan en redes sociales para que estas coladeras sean reparadas y no se reciben respuestas.

Parece que la desesperación de una madre por ver como su hijo es devorado por la boca del drenaje profundo, la angustia y los gritos desesperados de una abuela en silla de ruedas o el valor de un hombre por salvar a su criatura no es suficiente para que las autoridades se pongan a trabajar.

A las pocas horas de estos hechos lamentables, el GDF envió una cuadrilla para tapar el hoyo donde Leonardo murió, aquí vuelve la expresión popular “después del niño ahogado, a tapar el pozo”.

Esta noche una madre velará a su hijo, mientras los responsables de dar mantenimiento a las calles de la ciudad, llegarán a casa y besarán a sus pequeños ¿y qué hay de los papás de Leonardo?

Doctor Mancera, y si alguno de sus hijos fuera Leonardo, ¿no se indignaría?

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